Orgullo y Prejuicio, o cómo adaptar una vez más a Jane Austen

Título: Orgullo y Prejuicio (Pride and Prejudice).
Nacionalidad: Reino Unido y Francia.
Año: 2005.
Director: Joe Wright.
Guión: Deborah Moggach.
Reparto: Keira Knightley, Matthew MacFadyen, Talulah Riley, Brenda Blethyn, Donald Sutherland, Judi Dench, Simon Woods.
Duración: 127 minutos.

Jane Austen no es sólo una de las novelistas más famosos de Gran Bretaña y del mundo, sino que cuando escribió sus novelas seguro que nunca podría haber imaginado que se fueran a hacer tantas adaptaciones diferentes. Claro que Austen nació en 1775 y murió en 1817 y eso del cine y de la televisión ni se lo imaginó. Pero sí, Jane Austen retrató la época en la que vivía, lo que conocía, y sus palabras ahn sido adaptadas tanto para la gran pantalla como para la pequeña.

Una de esas adaptaciones es la que nos ocupa, la versión de “Orgullo y Prejuicio” dirigida en el año 2005 por el debutante Joe Wright y protagonizada por Keira Knightley con la que repitió, al igual que con Brenda Blethyn dos años más tarde en “Expiación” (Atonement). Aún no me he leído el libro, algún día me pondré con las obras completas de Jane Austen que me traje como souvenir de Cardiff, pero según tengo entendido en la novela el famoso Señor Darcy, al que aquí interpreta Matthew McFadyen (el prior Phillipp de la mini-serie “Los Pilares dela Tierra – The Pillars of the Earth”), no aparece tanto como en las adaptaciones.

En cualquier caso, “Orgullo y Prejuicio” nos cuenta la historia de los Bennet, liderados por la protagonista, Elizabeth (Knightley), una familia de siete miembros de clase media en la que la madre (Blethyn) quiere casar a sus hijas a toda costa, en parte porque al no tener hijos varones su casa se la podrían quedar otras personas. Elizabeth en ese aspecto parece ser algo rebelde al igual que su hermana Jane (Rosamund Pike) aunque esta mucho protagonismo no es que tenga.

Pero la misma noche en la que, en un baile, su hermana Mary (Talulah Riley) conoce al que será el hombre de su vida, el señor Bingle (Simon Woods), Elizabeth se topará con el señor Darcy (MacFadyen) por primer vez, un hombre de familia acomodada y rico, muy rico, que le caerá fatal por su arrogancia. Claro que, tras diversos encuentros Elisabeth irá cambiando sin darse cuenta de opinión.

“Orgullo y Prejuicio” muestra muy bien cómo era la sociedad de la época, en la que existían los matrimonios preconcertados, prueba de ello es que la tia del señor Darcy a la que interpreta Dame Judi Dench le dice a Elizabeth que no podrá casarse con Darcy porque desde que era un crío ya tenía planes para él, donde que una familia fuera mal vista ponía trabas al amor y donde las mujeres parecía que el único fin que tenían en la vida era casarse y formar una familia por lo que algunas aceptaban al primero que se lo proponía.

Del filme destaco la fotografía, los paisajes de la campiña inglesa, las transiciones (genial esa en la que Elizabeth da vueltas y vueltas y se nota que pasa el tiempo), el guión, en especial las líneas de Keira Knightley que muchas veces están cargadas de ironía, y la interpretación de la actriz. Eso sí, alguien podía haber abofeteado a la señora Bennet porque a Brenda Blethyn le tócó interpretar a un personaje insufrible.

Una película muy recomendable que cosechó cuatro nominaciones a los Oscar, entre ellas la de Mejor Actriz para Knightley, seis a los BAFTA de los que ganó el de Director Más Prometedor, y dos a los Globos de Oro, además de ganar numerosos galardones de la crítica y obtener también nominaciones.