Robin Hood, el orígen del príncipe de los ladrones

Título Original: Robin Hood.
Año: 2010.
Nacionalidad: EE.UU, Reino Unido.
Director: Ridley Scott.
Guión: Brian Helgeland.
Reparto: Russell Crowe, Cate Blanchett, Max Von Sydow, Wiliam Hurt, Kevin Durand, Matthew Macfadyen, Scott Grimes, Mark Strong, Allan Doyle, Oscar Isaac, Mark Addy, Danny Huston, Eileen Atkins.
Duración: 145 minutos.

El año pasado, Sir Ridley Scott, nos presentó su visión sobre Robin Hood. Bueno, Scott, dirigió y parece que cambió un poco la historia que desarrollaron Brian Helgeland, Ethan Reiff y Cyrus Voris, y que el propio Helgeland acabó convirtiendo en guión.

De Robin Hood, ese mítico personaje inglés que siempre estará asociado al bosque de Sherwood y a la ciudad de Nottingham, se han hecho muchas versiones, hasta una de humor y un clásico de Disney. Esta se basa principalmente en la figura de Robin de Longstride (Russell Crowe) antes de convertirse en un proscrito.

Así, Robin lucha junto al rey Ricardo Corazón de León (Danny Huston) y otros arqueros amigos como Pequeño John (Kevin Durand), Will Scartlet (Scott Grimes) y Allan A’Dayle (Alan Doyle) en las cruzadas contra los franceses. El rey muere y un grupo de soldados que habían decidido llevar la corona de vuelta a Londres para que el hermano de Ricardo, Juan (Oscar Isaac), sea coronado. Pero un grupo de franceses con Lord Godfrey (Mark Strong), un inglés pasado al bando contrario, acaba con ellos y Robin y sus amigos, que tuvieron que huir de su batallón por un incidente, matan a los asaltantes excepto a Godfrey que huye.

Uno de los muertos, era Robert Loxley, que le entrega a Robin su espada y un mapa para que vaya a su casa y le de el arma a su padre. Robin se lo promete y así junto a sus amigos, tras devolver la corona en Londres, llega a Nottingham, a casa de los Loxley a entregarle la espada a William (Max von Sydow). Allí conoce a la que fuera la esposa de Robert, lady Marian (Cate Blanchett), de la que fingirá ser su marido a petición de Lord William.

El resto de película, básicamente muestra cómo poco a poco se forja una relación entre Robin y Marian y escenas de lucha porque los franceses quieren conquistar la corona británica. Y, como en toda película de batalla, hay que vengarse del malo, en este caso hay más de uno, pero principalmente es Lord Godfrey.

La película visualmente no está mal, Ridley Scott la dirigió bien y la fotografía sobresale. Hacia el final hay una escena que me recordó al desembarco de Normandía de “Salvar al Soldado Ryan” (Saving Private Ryan) y en parte esta historia de los orígenes de Robin Hood me recordó a “Destino de Caballero” (A Knigth’s Tale), al menos la parte de la historia del niño Robin pero es que la película que protagonizó Heath Ledger también estaba firmada por Helgeland (y dirigida).

Me gustaron también la música y los títulos de crédito del final. Pero como película “Robin Hood” me parece flojilla. Creo que porque a pesar de empezar con una batalla su ritmo me pareció algo lento. De hecho, Robin no llega a casa de los Loxdale hasta unos cuarenta y cinco minutos después de haber empezado el filme, si no son más. No me acabó de convencer y creo que quitándole media horita habría quedado un filme mejor. Floja, para ser una película de aventuras.