La Torre de Suso, entretenida película de amiguetes

Año: 2007.
Nacionalidad: España.
Director: Tom Fernández.
Guión: Tom Fernández.
Reparto: Javier Cámara, Gonzalo de Castro, César Vea, José Luis Alcobendas, Malena Alterio, Emilio Gutiérrez Caba, Mariana Cordero, Fanny Gautier.
Duración: 90 minutos.

No sé si Tom Fernández, director de “La Torre de Suso” habrá visto “Cuenta Conmigo” (Stand by Me) filme dirigido en 1986 por Rob Reiner basado en la novela homónima de Stephen King. Salvando las distancias, en ocasiones la ópera prima de Fernández me recordó a esa historia.

Los críos de esa película eran cuatro, en “La Torre de Suso” encontramos cuatro adultos, cuatro amigos de un pueblo asturiano que se vuelven a encontrar cuando su amigo Suso, que en ocasiones se erige como el narrador de la historia, muere de sobredosis. Cundo (Javier Cámara) vuelve al pueblo tras diez años de ausencia ya que se marchó a Argentina. Allí se encuentra con Fernando (Gonzalo de Castro), profesor de química que se casó con Rosa (Fanny Gautier), la que fuera novia de Cundo; Mote (César Vea), oficial de primera en un obra en la que dice ganar mucho dinero; y Pablo (José Luis Alcobendas) cuya novia es una prostituta colombiana que se acuesta con todo hombre del pueblo y a la que él vigila. Todos piensan que Cundo es el que más ha triunfado, porque supuestamente tiene negocios de pizzerías en Argentina.

La primera persona que ve al llegar es a Marta (Malena Alterio), una chica a la que hizo perder su virginidad poco antes de marcharse del pueblo y que sigue enamorada de él, y también están sus padres Mercedes (Mariana Cordero) y Tino (Emilio Gutiérrez Caba), un matrimonio no muy bien avenido en el que él la trata como si fuera su criada sin mostrarle cariño alguno, pero es que la ve como a uno de sus amigos. Ella es de armas tomar pero con semejante elemento a su lado no es nada de extrañar.

Cundo se iba a volver a Argentina donde tiene una hija pero decide quedarse y cumplir lo que parece que era el sueño de su amigo Suso, construir una torre. Y entre recuerdos de una juventud no muy lejana, riñas y amistad, se pasa la película. Un filme que constituye una película de amiguetes que dan el último adiós a un amigo que, a diferencia de ellos, no supo salir de la mierda en la que se metió. De un amigo del que cumplen su última voluntad ya que tienen remordimientos o pena o ambos ya que le abandonaron.

La verdad es que es una película recomendable que tiene sus altibajos pero que se deja ver por encasillados que parezcan tanto Javier Cámara como Gonzalo de Castro (Tom Fernández fue guionista de la serie “7 Vidas” a lo mejor por eso Cundo tiene algo de Paco y Fernando de Gonzalo). Mención especial para Malena Alterio que hace que su Marta sea entrañable y Mariana Cordero.

La música acmpaña a la perfección y la fotografía está muy bien, una imagen de esos paisajes de Asturias valen más que mil palabras.