Medianoche en París, toda una declaración de amor a la ciudad

Título Original: Midnight in Paris.
Año: 2011.
Nacionalidad: EE.UU., España.
Director: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Owen Wilson, Rachel McAdams, Marion Cotillard, Michael Sheen, Kurt Fuller, Mimmi Kennedy, Nina Arianda, Carla Bruni, Kathy Bates, Adrien Brody, Corey Stoll, Allison Pill.
Duración: 95 minutos.

Woody Allen ha sacado su película anual ambientada esta vez en parís, la ciudad del amor, la ciudadde las luces, una ciudad que como dice el personaje de Owen Wilson “está preciosa con lluvia”. Seguro que esas no son las palabras exactas pero bueno.

“Media Noche en París”nos presenta a Gil (Owen Wilson), un escritor que viaja a París junto con su prometida Inez (Rachel McAdams) y los padres de ella pero que de los cuatro es el único que disfruta la capital francesa. Tanto sus futuros suegros como su amada no hacen más que poner pegas. Una noche, Gil decide no acompañar a los amigos de Inez, el pedante sabelotodo Paul (Michael Sheen) y Carol (Nina Arianda), y a ella misma y se vuelve al hotel andando, aunque se pierde por el camino. Lo de perderse le sale muy bien ya que un antiguo coche le recoge cuando da la medianoche y conoce a varios de sus ídolos como el matrimonio Fitzgerald, Cole Porter o Ernst Heminghway (Corey Stoll). También conoce a la amante de Pablo Picasso, Adriana (Marion Cotillard) de la cual se enamora, a Salvador dalí (Adrien Brody) y a Gertrud Stein (Kathy Bates), que le da consejos sobre el libro que está escribiendo y que Gil nunca ha enseñado a nadie.

Así, mientras por la mañana tiene que lidiar con las quejas de sus acompañantes y la compañía indeseada de los amigos de Inez, por las noches Gil se va al que parece el mundo de sus sueños en el que viven sus ídolos, un mundo en el que conoce a una mujer que sí le entiende. Un mundo en el que no puede vivir eternamente pero que le ayuda a ver las cosas con otra perspectiva.

Woody Allen plasma en boca de Owen Wilson su amor por París y el cariño que siente por sus ídolos en esta historia que nos sumerge en un mundo de fantasía con geniales planos de la ciudad. Me ha gustado, aunque está claro que a quienes no les vayan las películas del director neoyorkino será una simple historia de palabrería. La recomiendo.