El Paciente Inglés o cómo alargar una historia innecesariamente

Título Original: The English Patient.
Año: 1996.
Nacionalidad: Reino Unido y EE.UU.
Director: Anthony Minghella.
Guión: Anthony Minghella.
Reparto: Ralph Fiennes, Kristin Scott Thomas, Juliette Binoche, Willem Dafoe, Naveen Andrews,Colin Firth.
Duración: 155 minutos.

Nunca entenderé por qué de un libro corto sacan una historia tan larga así que no entiendo como “El Paciente Inglés” puede durar dos horas y media.

Basada en la novela homónica de Michael Ondaatje, la historia empieza cuando el avión de un hombre, después sabremos que es Laszlo de Almásy (Ralph Fiennes), es tiroteado en el desierto africano en plena Segunda Guerra Mundial. Le acompañaba una mujer, Katharine Cliffton (Kristin Scott Thomas) y la historia de amor que mantienen ambos se nos muestra en varios flashbacks.

Laszlo dice no acordarse de nada, o como bien dice el personaje al que interpreta Willem Dafoe, no quiere acordarse pero con sus recuerdos y conversaciones con quién le cuida, la enfermera Hana (Juliette Binoche), además de con el personaje de Dafoe o el oficial al que da vida el “lostie” Naveen Andrews, descubrimos su historia durante esa guerra en la que descubrió el amor. Son sus últimos días de vida, y no es un spoiler porque las quemaduras que sufrió tras el tiroteo es obvio que son incurables, que los pasa en un monasterio de alguna parte de Italia en compañía de Hana, que cree ser gafe porque todo aquel que la quiere acaba muerto.

La película ganó nueve Oscars incluyendo el de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actriz Secundaria para Juliette Binoche a la que el acento francés (la película la he visto en versión original) no se le nota nada. Está muy bien hecha y tiene una gran fotografía, eso es innegable, pero a partir de la hora de metraje se empieza a convertir en un tostón que no lleva a ninguna parte. Tenemos una historia de amor trágica pero el final es tan previsible… Aburre.