Unas Vacaciones en Roma para enamorarse

Título Original: Roman Holiday.
Año: 1953.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: William Wyler.
Guión: Ian McLellan Hunter, John Dighton, Dalton Trumbo.
Reparto: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Hartley Power, Margaret Rawllings, Harcourt Williams, Claudio Ermelli, Paolo Carlini.
Duración: 118 minutos.

Si “Vacaciones en Roma” se hiciera ahora seguramente le pondrían un título como “La Princesa y el Periodista”. Bromas aparte, ¡qué buena película! Sí, me ha entusiasmado, lo admito, pero es que es un clásico muy recomendable donde te enamoras al instante de los dos protagonistas principales y también de la ciudad eterna, que se erige como otro protagonista por sí misma.

Audrey Hepburn interpreta a Ann, una princesa de un país que no se nos dice en ningún momento, que tras un ataque de histeria harta de no poder hacer lo que le plazca decide escaparse e ir a explorar Roma, ciudad en la que tiene varios compromisos. Allí se encontrará, o más bien será él quien la encuentre, con Joe Bardley (Gregory Peck), un perodista de una agencia de noticias que cuando descubre que quien está en su cama es la princesa, intentará conseguir un reportaje que le hará ganar un cuarto de millón de dólares.

Al final, Joe y Ann se van por Roma junto con el amigo fotógrafo de él, Irving Radovich (Eddie Albert), y como en toda comedia romántica empiezan a sentir algo mutuo. Pero claro, ella es princesa y él va detrás de su reportaje.

Contar más sería spoiler así que hasta aquí puedo escribir sobre el argumento. Diré que Hepburn y Peck están fantásticos en sus personajes y no menos Eddie Albert que tiene bastantes momentos graciosos. La fotografía nos presenta una Roma de quitar el hipo y unos ángulos para sacar fotos que intentaré buscar cuando visite la ciudad.

Es un filme muy bueno, un clásico que siempre resistirá el paso del tiempo y que supuso el Oscar para Audrey Hepburn en su primera película como protagonista, que también se llevó el BAFTA y el Globo de Oro, así como el premio al Mejor Vesturario, y Mejores Créditos (sí, sí, existía ese premio). Las siete nominacones restantes incluyeron las de Mejor Director, Mejor Peícula, Mejor Actor Secundario y Mejor Guión.

Un gran clásico que aún me hubiera gustado más si hubiese acabado de otra manera auqnue tal vez habría perdido parte de su encanto final.