Salva a Rayo, salva al mundo

Título Original: Cars 2.
Año: 2011.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: John Lasseter, Brad Lewis.
Guión: Ben Queen.
Reparto: Larry The Cable Guy, Owen Wilson, Michael Caine, Emily Mortimer, Eddie Izzard, John Turturro, Joe Mantegna, Bonnie Hunt, THomas Kretschmann.
Duración: 106 minutos.

Pixar lo ha vuelto a hacer. No, no ha superado la grandeza de la tercera entrega de “Toy Story”. Tampoco ha conseguido que la película sea tan memorable como “Buscando a Nemo” (Finding Nemo” o “Ratatouille” pero ha conseguido que una historia sobre coches sea interesante y que la animación sea de lo mejor.

A diferencia de en la primera parte de “Cars”, Rayo McQueen no es el protagonista absoluto de “Cars 2”, ese papel se lo han reservado a quien parece ser favorito de los niños que llenaban la mitad de la sala de cine en la que ví el filme, de hecho uno de ellos no paraba de preguntar a su madre por ese personaje que no es otro que Mate, la grúa y mejor amigo de McQueen (cada vez que veo este nombre no puedo evitar acordarme del gran Steve McQueen).

“Cars 2” es una película de James Bond hecha en animación y donde los coches se humanizan para sustituir a los personajes de carne y hueso. De hecho, empieza exactamente como los filmes de Bond, con una secuencia llena de acción en la que vemos un coche agente secreto que se cuela en una plataforma petrolífera para localizar a otro agente que se infiltró con el grupo de coches que está allí y que traman algo nada bueno. Su líder en la plataforma es el Profesor Z.

Cuando esa parte de la acción pasa, nos vamos a Radiador Springs donde Rayo McQueen llega con la copa de ganador y se reúne con sus amigos. Por algo que hace Mate, McQueen decide participar en el grand prix internacional que se desarrollará en Japón, Italia e Inglaterra y, por primera vez el coche rojo se lleva a su compañero con él.

Los malechores también están en Japón y así Mate acabará con un archivo pegado a la carrocería y dos agentes le tomarán por un agente secreto que se hace pasar por tonto para mantener su tapadera. Rayo le echará la culpa a Mate por haber perdido la primera carrera en Tokio y así la grúa se quedará ayudando a sus nuevos amigos.

Pero ¿ayudar a qué? El grand prix es creación de un multimillonario coche que ha descubierto un combustible diferente a la gasolina que usan todos los coches de la competición, un combustible que es fundamental en la trama.

El filme no se hace pesado en ningún momento a pesar de sus casi dos horas de duración, y es que Pixar inició con “Cars” la producción de películas de más duración, y entretiene. No falta el mensaje de amistad de toda película Pixar-Disney, y sin ser la gran película de la compañía, de hecho es la que menos me ha gustado, mantiene el nivel de sus predecesoras mejorando, como decía al principio, la animación. Ahora, esta es la película más adulta de todas las que han hecho hasta la fecha porque hay muchos detalles en los que un niño no se fijará.

Se disfruta.