Madres e Hijas o cómo Rodrígo García vuelve a tocar la fibra sensible del espectador

Título Original: Mother & Child.
Año: 2009.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Rodrigo García.
Guión: Rodrigo García.
Reparto: Annette Bening, Naomi Watts, Kerry Washington, Jimmy Smits, Samuel L.Jackson, Cherry Jones, Elpidia Carrillo, Amy Brenneman, David Morse, David Ramsey.
Duración: 124 minutos.

Iba a decir que qué tienen en común las tres películas dirigidas por Rodrigo García, pero es que tiene más de tres, películas que debo buscar por otra parte. Así que reformulo la pregunta diciendo que ¿qué tienen en común las películas del hijo de Gabriel García Márquez que he visto? Que son “Cosas que Diría con Solo Mirarla” (Things You Can Tell Just by Looking at Her), “Nueve Vidas” (Nine Lives) y la que ocupa esta crítica, “Madres e Hijas” (Mother and Child).

La respuesta es sencilla: diversas historias que pueden tener relación entre sí y unos person ajes femeninos muy bien escritos que llevan el peso de la película o de su historia concreta así como que el director y guionista colombiano sabe cómo tocar la fibra sensible del espectador.

“Madres e Hijas” son tres historias que se entremezclan. Por una parte tenemos a Karen (Annette Benning) que trabaja en una clínica y vive en casa con su madre enferma. Es una mujer de carácter bastante agrio pero no menos que el de Elizabeth (Naomi Watts), una abogada que tiene las ideas muy claras y que sabe lo que quiere hacer con su vida. Todo lo contrario es Lucy (Kerry Washington), una mujer que solo piensa en poder adoptar un bebé junto con su novio.

Karen fue madre con catorce años pero dio a su hija en adopción; Elizabeth fue dada en adopción y no parece que quiera encontrar a su madre biológica; y Lucy quiere ser madre más que nada en el mundo. A las tres las une un personaje, la hermana Joanne (Cherry Jones), una monja encargada de adopciones.

Son tres historias dramáticas con un mismo tema en común, las madres y las hijas, donde se percibe un ambiente dramático durante las dos horas pasadas de película que se puede hacer lenta pero es que Rodrigo García cuenta las cosas al ritmo que merecen. Muy destacables son las actuaciones tanto de Annette Benning como de Naomi Watts y lapresencia de secundarios siempre de lujo como tres grandes: Samuel L. Jackson, Amy Brenneman y Jimmy Smits.

Uns historia bien escrita, bien contada, bien interpretada y recomendable.