La Tienda de los Horrores, un divertimento musical

Título Original: Little Shop of Horrors.
Año: 1986.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Frank Oz.
Guión: Howard Ashman.
Reparto: Rick Moranis, Ellen Greene, Vincent Gardenia, Levi Stubbs, Steve Martin, Tisha Campbell, Michelle Weeks, Tichina Arnold, John Candy, Bill Murray, James Belushi.
Duración: 94 minutos.

Ví que pasaban esta película por televisión y no pude resistirme a verla. Me gusta el cine musical y esta parecía una entretenida comedia como al final me pareció ser.

“La Tienda de los Horrores” está basada en el musical de off-Broadway que lleva el mismo título que el original en inglés con libreto y canciones de Howard Ashman (el de la película fue su primer y único guión) y música de Alan Menken (suya también es la del filme), que estaba a su vez basado en la película de 1960 del mismo nombre dirigida por Roger Corman.

La historia nos presenta a dos personajes entrañables que desde el primer momento se sabe que están hechos el uno para el otro. Son Seymour (Rick Moranis) y Audrey (Ellen Greene, en un personaje que ya hizo en el musical tanto en off-Broadway como en el West End londinense y que me recordó a su papel en la serie “Criando Malvas – Pushing Daisies”) que trabajan juntos en la Floristería Mushnik’s propiedad del señor Mushink (Vincent Gardenia) que acogió a Seymour de niño.

Seymour está enamorado de Audrey pero es demasiado tímido para decirle nada y además ella sale con Orin Scribello (Steve Martin), un tío que se metió a dentista por consejo de su madre ya que era, y sigue siendo, un psicópata en toda regla. Él la insulta, la menosprecia una y otra vez y la pega pero es que, al igual que Seymour, no tiene autoestima.

La floristería no pasa por su mejor momento porque no entra casi nadie, por no decir nadie, a comprar pero eso cambia cuando Seymour pone Audrey II, una extraña planta, en el escaparate. A partir de ese momento todo el mundo que vive o pasa por Skid Row, que es donde transcurre la acción, una calle recreada en los Pinewood Studios de Londres, se interesa por la planta y por la compra de ramos de flores.

Pero la planta se empieza a poner chuchurría y Seymour descubre de qué se alimenta cuando se pincha y empieza a sangrar (geniales los morritos que le pone la planta-animatronic). Así, mientras Seymour da de comer en secreto con su sangre a la planta esta empieza a crecer y crecer y hasta acaba hablando y demandando más y más comida, que para algo es una planta carnívora (no es ningún spoiler, al ver la planta se sabe). Pero cuan visitante de “V”, Audrey II, llamada así en honor a la querida Audrey de Seymour, tiene planes secretos.

Me gustó la película, me pareció entretenida y con un sentido del humor algo negro. Rick Moranis está genial en el papel en el que se ha quedado encasillado, de hombre bonachón, Ellen Greene se luce también y Steve Martin se sale haciendo de un peculiar dentista, como explicaba antes. Pero ojo, que aparece un trío de lujo: John Candy como un presentador de un programa de radio, Bill Murray como un paciente del dentista y James Belushi como un hombre de negocios interesado en la planta. No puedo olvidarme del cantante Levi Stubbs que le puso la voz a la planta, una planta muy cachonda y manipuladora.

Hay música, hay sangre, hay amor y hay risas. Como curiosidad decir que he leído que después de los visonados de prueba antes del estreno del filme el estudio obligó a Frank Oz a cambiar el final porque a la gente no le gustaba por lo que el musical acaba de una manera que la película no y es que al final de esta digamos que pasa todo lo contrario que en la obra. Recomendable.