La Deuda, cuentas pendientes con el pasado y el presente

Título Original: The Debt.
Año: 2010.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: John Madden.
Guión: Matthew Vaughn, Jane Goldman, Peter Straughan.
Reparto: Helen Mirren, Jessica Chastain, Tom Wilkinson, Marton Csokas, Sam Worthington, Ciarán Hinds, Jesper Christensen, Romi Aboulafia, Eli Zohar.
Duración: 113 minutos.

Año 1966, la agente del Mossad Rachel Singer (Jessica Chastain) se une a una célula de espionaje formada por Stephan Gold (Marton Csokas) y David Peretz (Sam Worthington) que tiene como objetivo dar caza a Dieter Vogel (Jesper Christensen), el “Cirujano de Birkenau”, un criminal de guerra nazi que experimentó con miles de personas que se esconde bajo el alias de doctor Bernhardt en Berlín del Este.

La misión no acaba como debería ya que el grupo de espías debía llevar a Vogel a Israel para que le juzgaran, pero acaba muerto. Los tres se convierten en héroes para su país hasta 1997. ¿Qué pasa ese año? Algo le pasa a David (Ciarán Hinds) y así Stephan (Tom Wilkinson) y Rachel (Helen Mirren) descubrirán que tienen una deuda pendiente, no únicamente con el pasado sino con ellos mismos, su país y sus seres queridos.

“La Deuda” está basada en el filme israelí “Ha Hov” de 2007 y es un thriller en el que se entremezclan las dos partes de la historia, la de 1966 y la de 1997. Los flashbacks están muy bien encajados y hay incluso uno que se repite por una razón de mucho peso.

Es un filme al que le falta tensión, sobre todo en la parte de 1997, y que puede hacerse algo largo en algún momento pero me ha gustado cómo está pensado y cómo se desarrolla. Hay alguien que se lleva el protagonismo por encima del resto y no es otro que el actor danés Jesper Christensen que realmente deja huella. “La Deuda” no es ninguna maravilla, como digo le falta la tensión que debe tener todo buen thriller, pero la propuesta psicológica que realiza con esos tres agentes y sus remordimientos me convenció. Y, el final del filme me pareció bueno.