Con Derecho a Roce o cómo intentar eliminar los clichés de las comedias románticas

Título Original: Friends With Benefits.
Año: 2011.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Will Gluck
Guión: Keith Merryman, David A. Newman, Will Gluck.
Reparto: Justin Timberlake, Mila Kunis, Woody Harrelson, Patricia Clarkson, Richard Jenkins, Jenna Elfman, Nolan Gould.
Duración: 109 minutos.

Como prejuzgar es de humanos, lo hice al ver el trailer de “Con Derecho a Roce” la semana pasada en el cine pero eso no me impidió conseguir una entrada para el preestreno (gracias de nuevo Fnac). Podrán pasar dos cosas que bien me pareciera un truño o que me sorprendiera gratamente y vaya si lo hizo.

Dylan (Justin Timberlake) se traslada de Los Ángeles a Nueva York por una entrevista de trabajo concertada gracias a la cazatalentos Jamie (Mila Kunis), la primera persona a la que conoce en la Gran Manzana y que le convence para aceptar el trabajo de director creativo de la revista GQ.

Enseguida se harán amigos, que ambos se hayan quedado sin pareja recientemente ayuda, y una buena noche mientras ven una película romántica y se quejan de los clichés del género, deciden ser amigos con derecho a roce, es decir, practicar el sexo sin compromiso porque tanto él como ella están convencidos de que no quieren nada más del otro. Pero… como no deja de ser una película romántica con clichés, ya sabemos qué pasará.

Desde luego que el trailer no hace justicia a esta divertida película en la que hay química entre los dos protagonistas principales pero en la que los secundarios tienen mucho que decir por poco que salgan y es que tanto Woody Harrelson en el papel de Tommy, compañero de trabajo de Dylan, como Patricia Clarkson en el de Lorna, la madre de Jamie, protagonizan momentos que rozan lo hilarante.

Hay comedia, hay drama, hay sexo (no tanto como se puede pensar por el trailer) y hay entretenimiento durante 109 minutos (se ve que hay varias escenas después de los créditos finales que me perdí). Así como unos planos muy chulos tanto de Nueva York como de California.

Sí, me ha sorprendido para bien, me ha hecho reir y por eso, la recomiendo.