Arrietty y el Mundo de los Diminutos

Título Original: Kari-gurashi no Arietti.
Año: 2010.
Nacionalidad: Japón.
Director: Hiromasa Yonebayashi.
Guión: Hayao Miyazaki, Keiko Niwa.
Duración: 94 minutos.

La autora británica Mary Norton escribió en 1952 el libro “The Borrowers”, traducida en español como “Los Incursores”, obra de la que se han hecho varias series, tanto de imagen real como animadas, y películas como la protagonizada por John Goodman en 1997. A Norton hay que agradecerle que escribiera también “Bed-Knob and Broomstick”, el libro en el que se basó “La Bruja Novata” (Bedknobs and Broomsticks), de la cual hablaré algún día.

La productora japonesa Studio Ghibli ha sido la encargada de traernos la última de esas adaptaciones con el animador Hiromasa Yonebayashi dirigiéndola y con guión coescrito por el célebre Hayao Miyazaki.

La historia transcurre en una casa de Tokio bajo la que vive una familia de diminutos, llamados así mismos “incursores” porque para sobrevivir se dedican a hacer incursiones nocturnas para conseguir comida u objetos. La familia en cuestión consta de tres miembros: Pod, el padre que se dedica a hacer las incursiones; Homily, la madre que lleva la casa; y Arrietty, una adolescente de catorce años curiosa por el mundo exterior que se ha preparado a conciencia para hacer su primera incursión a la casa. No saben si hay más como ellos y tienen el deber impuesto por ellos mismos de sobrevivir para que la especie no desaparezca.

A la casa llega un niño llamado Sho, que está allí para pasar unos días y descansar antes de la operación de corazón a la que se someterá. Sho conocía de la existencia de los incursores gracias a que su madre, que al igual que su padre le tiene bastante abandonado, que dijo haberlos visto. La historia se repite porque aunque la chica no se de cuenta, Sho la ve en el jardín. Las dificultades llegan cuando Arrietty y su familia son conscientes de que el niño sabe que están allí ya que si un ser humano los ve, los incursores deben marcharse para que no les hagan daño. Claro que, esa no es la intención de Sho que al final debe protegerlos y ayudarlos.

Es una historia muy bonita de amistad en la que una niña diminuta ayuda a un niño, inconscientemente, a recuperar algo que creía perdido, y donde el niño ayuda a la niña a sobrevivir, porque la supervivencia es el tema sobre el que gira el filme.

Me ha gustado este filme y también el uso que se le da por parte de los incursores a objetos comunes como sellos (cuadros), fotos (fondos para las ventanas), alfileres (arma contra insectos), cinta adhesiva (para usarla en plan Spiderman)… Espero la segunda parte puesto que no me exrañaría que la hicieran. Recomendable.