Frozen River, contrabando por una casa

Título Original: Frozen River.
Año: 2008.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Courtney Hunt.
Guión: Courtney Hunt.
Reparto: Melissa Leo, Misty Upham, Charlie McDermott, James Reilly, Michael O’Keefe, Mark Boone Junior.
Duración: 97 minutos.

¿Qué puede hacer el ser humano por dinero cuando se necesita? ¿Y por una casa para su familia? El marido de Ray Eddy (Melissa Leo) se va de casa con más de cuatro mil dólares que estaban destinados a la compra de una casa dejándola sola con sus hijos TJ (Charlie McDermott) y Ricky (James Reilly). El adolescente, TJ, le pregunta si no va a buscar a su padre y es que cree que se ha ido por ella.

Ray encuentra el coche de su marido en el parking del bingo, donde Lila Littlewolf (Misty Upham), una india mohawk trabajadora de allí lo tiene. Ray la persigue y llega hasta donde Lila vive, la reserva Mohawk. Lila le dice que sabe de alguien que puede comprarle el coche y Ray accede a ir con ella y es que la mujer necesita el dinero no solo para comprar la casa sino para no perder la fianza de mil quinientos dólares que dio. Así, Ray se inicia en el contrabando de personas ya que a través de un río congelado, el San Lorenzo, pasa por la reserva Mohawk, donde la policía no tiene jurisprudencia, hasta la frontera canadiense en Quebec donde al menos dos personas caben en su maletero.

Ray y Lila se ganan mil doscientos dólares por cabeza con esos viajes, y es que Lila también necesita el dinero para poder quedarse con su bebé quien vive con unos familiares. Las cosas se complicarán y ambas mujeres deberán tomar decisiones difíciles.

Esta película independiente cosechó bastante éxito y premios, siendo nominada a dos Oscar: Mejor Actriz para Melissa Leo y Mejor Guión Original para Courtney Hunt.

Me ha gustado bastante y tanto Melissa Leo como Misty Upham interpretan muy bien sus papeles. Es una historia en la que se habla de problemas cotidianos, de la familia, de la amistad y de no rendirse para conseguir lo que se desea.