La Costa de los Mosquitos, aburrimiento con mensaje

Título original: The Mosquito Coast.
Año: 1986.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Peter Weir.
Guión: Paul Schrader.
Reparto: Harrison Ford, Helen Mirren, River Phoenix, Conrad Roberts, Andre Gregory, Jadrien Steele, Martha Plimpton, Dick O’Neill.
Duración: 117 minutos.

Recuerdo haber visto “La Costa de los Mosquitos” de pequeña y tenía ganas de volver a verla a pesar de esa fama de película aburrida que tiene el filme de Peter Weir, así que cuando ví que la emitían en televisión, me decidí a revisionarla con ojos de adulta esta vez. No sé si me enteraría de mucho del argumento cuando la ví por primera vez, pero me acordaba de varios planos de la película y situaciones. Es curioso cómo funciona nuestra memoria.

Basada en una novela de Paul Theroux, el filme está protagonizado por la familia Fox cuyo cabeza de familia Allie (Harrison Ford) es un inventor muy crítico con su país, Estados Unidos, y con cómo están yendo las cosas en el mismo. Después de que uno de sus inventos sea rechazado, decide llevar a su mujer y a sus cuatro hijos a la llamada Costa de los Mosquitos de Sudamérica y allí, nada más bajar del barco, compra un pueblo alejado de toda civilización donde se propone empezar una nueva vida.

Las personas que viven en el pueblo no pondrán incoveniente alguno a su llegada y le ayudarán, junto con los suyos, a construir una fábrica de hielo en medio de la jungla. Pero la dificultades llegan de varias formas y el carácter de Allie se vuelve cada vez más agrio hasta el punto de pasarse mucho con su familia.

Dije en Twitter que “La Costa de los Mosquitos” es una mala película, y bueno esa palabra no le hace justicia del todo así que la dejo en aburrida, sus casi dos horas se me hicieron bastante pesadas. Está bien dirigida, Peter Weir sabe muy bien lo que hace, y las actuaciones están bien. Harrison Ford lleva todo el peso de la película y hace muy convincente su papel, pero el resto de actores está correcto. Helen Mirren es grande y River Phoenix lo fue. También me gustaron las interpretaciones de Andre Gregory como el reverendo Spellgood (el apellido es bastante irónico por lo de su lavado de cerebro, quien vea la película o la haya visto sabrá a qué me refiero) que es una especie de némesis para Allie y Conrad Roberts como el señor Haddy, quien lleva a la familia hasta el pueblo y les ayuda.

A pesar del aburrimiento que me provocó debo decir que lo que más me gusta del filme es la crítica que hace. Critica a Estados Unidos, critica a la religión y critica a lo que se critica porque el personaje de Allie acaba siendo lo que más detesta, o así al menos lo veo yo. Es un hombre de convicciones, muy suyo, muy orgulloso que es muy reticente, por ejemplo, a que los productos que compra en la ferretería estén hechos en Japón. Reniega de casi todo.

Lo cierto es que es un filme para analizar y para entender lo que nos cuenta pero eso no quita para que, como decía, resulte aburrido.