El Padrino III: el infravalorado final de una gran trilogía

Título Original: The Godfather III.
Año: 1990.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Francis Ford Coppola.
Guión: Mario Puzo, Francis Ford Coppola.
Reparto: Al Pacino, Andy García, Diane Keaton, Sofia Coppola, Talia Shire, Elli Wallach, Joe mantegna, George Hamilton, Franc D’Ambrosio, Raf Vallone, Donal Donnelly, Richard Bright, Bridget Fonda.
Duración: 162 minutos.

Nueva York, 1979. Michael Corleone (Al Pacino) es galardonado por la Iglesia católica por sus buenas obras y donaciones, algo que el capo hizo solamente para legitimar los negocios de su familia, algo que le llevó a vender todos los casinos que poseían.

Veinte años han pasado desde el final del segundo filme que nos dejó a Michael Corleone en 1959 en su casa del Lago Tahoe. Sus hijos son mayores y su exmujer Kay (Diane Keaton) lleva ocho años casada con otro hombre. El hijo de Sonny, Vincent (Andy García) le pide a su tio trabajar para él y aunque Michael es reticente, accede por el empeño de su hermana Connie (Talia Shire).

Mary (Sofía Coppola) se acaba enamorando de su primo Vincent, relación que su padre no aprueba ya que quiere mantenerla lejos del mundo de la mafia aunque algunos piensen que cuando se retire la familia será dirigida por ella; mientras que Anthony (Franc D’Ambrosio), que a diferencia de su hermana no está unido a su padre porque le culpa de una muerte ocurrida en la segunda parte de la trilogía, no quiere saber nada de estudiar derecho como su padre pretende sino que desea ser cantante y gracias a su madre consigue convencerle. Y es que, Kay fue finalmente la encargada de la educación de sus retoños, algo que Michael le agradece enormemente. Y es que, su relación en la distancia, es mucho mejor aunque pasaran años desde la última vez que se vieran.

No merece la pena destripar nada más porque hay intrigas, traiciones y muertes, como no, y una trama en la que se mezcla a la Iglesia.

El final, con un montaje paralelo entre varias muertes y una ópera en la que participa Anthony, es épico y admito haber derramado lagrimillas antes de un momento sin audio desgarrador que me recordó al que Sean Penn protagonizó en “Mystic River”. Un final con un giro sorprendente. Y por giro me refiero a la persona que acaba ensangrentada porque a mi entender no fue un error del mercenario.

Al Pacino hace una grandísima interpretación en esta infravalorada película que está considerada como la peor de las tres pero que, particularmente, me ha parecido otra gran película con muy buen guión y una fantástica dirección. A sus pies por siempre jamás, señor Ford Coppola. Cien por cien recomendable.