Trash Entre Amigos: Megatiburón Contra Crocosaurio, un bodrio en mayúsculas

Título Original: Mega Shark Versus Crocosaurus.
Año: 2010.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Christopher Ray.
Guión: Naomi L. Selfman.
Reparto: Jaleel White, Gary Stretch, Sarah Lieving, Robert Picardo, Gerald Webb, Dylan Vox.
Duración: 88 minutos.

“Trash Entre Amigos” trata de que tres amigos, entre los que destaca el director cántabro Nacho Vigalondo, comenten una película mala. Tuve oportunidad de verlo en el Festival de Series de Madrid y la película que tuvieron que comentar mientras su metraje corría era una presentada por el canal Syfy, “Megatiburón Contra Crocosaurio”.

Aplausos generó la presencia del otrora Steve Urkel, Jaleel White, y el despropósito pixelado de un tiburón enorme capaz de saltar más alto que la orca Willy y acabar con barcos y submarinos por doquier, y no el menos pixelado del crocosaurio, un cocodrilo enorme capaz de esconderse en la orilla de un pantano. Para que luego digan que “Anaconda” es mala y que el agua de la cascada corre hacia arriba…

En fin, esta película estrenada directamente en video en Estados Unidos, es muy mala. No solo porque los actores sean del montón, el guión un despropósito y los pixeles de los dos bichos se noten a la legua, y más en una pantalla de cine enorme, sino porque el argumento era muy difícil de seguir. Vigalondo y compañía callaban en ocasiones para ver si alguno nos enterábamos de algo pero esta película de serie peta-zeta, como digo a veces, es tan sumamente mala que se hace difícil de seguir.

Un megatiburón ataca un barco de la armada donde va el doctor Terry McCormick (Jaleel White), que el apellido para una persona de color ya es de traca, su prometida muere y nada puede hacer por salvarla pero se hace con un traje de buzo y escapa milagrosamente. Por su parte un crocosaurio aparece en un remoto lugar zampándose a más de uno de una, y una especie de cazafortunas llamado Nigel Putnam (Gary Stretch) se lleva al bicho en un barco. Claro que al final ese barco es atacado por el megatiburón y las dos criaturas pixeladas acaban en el agua.

Putnam y McCormick unen fuerzas con la agente Hutchinson (Sarah Lieving) para intentar resolver una situación que lleva a la destrucción de partes de una ciudad de Florida y entre plano repetido y plano repetido, sea del helicoptero “despegando” (entre comillas porque la cámara era la que se movía no el vehículo) y de gente corriendo, el doctor McCormick intenta poner su invento en funcionamiento para llamar al megatiburón.

Y así, llegamos a la pelea final entre un megatiburón y un montón de huevos de dinosaurio y una gran explosión que supuestamente resuelve la situación. Digo supuestamente porque seguro que de este despropósito sacan hasta segunda parte que con tanto huevo de crocosaurio por ahí, nunca se sabe.

Por ida de olla que sea, la experiencia del “Trash Entre Amigos” es digna de vivir, pero “Megatiburón Contra Crocosaurio” es un bodrio a evitar. Probablemente sea la peor película que he visto en la vida.