Pesadilla en Elm Street, un gran clásico del cine de terror

Título Original: A Nightmare on Elm Street.
Año: 1984.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Wes Craven.
Guión: Wes Craven.
Reparto: Heather Langenkamp, Johnny Depp, Ronee Blakley, Robert Englund, Amanda Wyss, John Saxon, Nick Corri.
Duración: 91 minutos.

1,2, Freddy viene a por tí. 3,4, mejor que cierres la puerta. 5,6, coge tu crucifijo. 7,8, mejor que te quedes despierto hasta tarde. 9,10, nunca vuelvas a dormir. Y es que Fred Krueger (Robert Englund), más conocido como Freddy, aparece en los sueños, en este caso en los de un grupo de adolescentes que vive en la calle Elm Street. En el 1428 está la protagonista, Nancy Thompson (Heather Langenkamp). Frente a ella vive su novio Glenn (Johnny Depp en su primera película), cerca su mejor amiga Tina (Amanda Wyss) y también está el novio de esta, Rod (Nick Corri, ahora conocido como Jsu Garcia que es su nombre real).

Aunque no les guste hablar de ello, todos han soñado con el mismo tipo, un hombre con la cara quemada, un sombrero, un jersey de rayas rojas y verdes y con un guante lleno de afilados cuchillos. Una noche en la que los cuatro amigos están durmiendo en casa de Tina, sucede la primera muerte. Como en casi toda película de terror la rubia es la que primero muere, Tina es la elegida por Freddy para acabar con ella en su más profundo sueño.

Más cosas extrañas suceden y a Nancy la toman por loca, ni sus padres, que están divorciados, la creen. Aunque al final su madre Marge (Ronee Blake), que decide que lo mejor es refugiarse en el alcohol y no afrontar lo que está sucediendo, decide contarle a su hija la historia de Freddy Krueger. Y Nancy, que es la valiente heroína de la historia, decide que es hora de plantar cara al monstruo que está poniendo su vida patas arriba.

Es innegable que “Pesadilla en Elm Street” es un clásico del cine de terror, una saga muy conocida que nos presentó a un tipo malo, muy malo y desagradable porque Freddy más quemiedo da asco. Sólo hay que verle sacar la lengua por el teléfono, uno de sus pasatiempos favoritos, sin duda. Wes Craven firma buenas escenas como la de la bañera-piscina o la de Nancy haciendole todo tipo de perrerías a Freddy Krueger, algo que probablemente inspiró a los creadores de “Solo en Casa” (Home Alone). El guión destaca por algunos puntos de humor negro como esa frase de “no necesitan una camilla, necesitan una fregona”.

Filmes como este sentaron las bases para lo que vendría después en el género. En el primer “Scream” se daban las claves de esta clase de películas y ahora mismo no recuerdo si estaba el punto de “lo que hicieron los padres lo pagarán sus hijos”, pero es algo que sucede en esta película, así como en la propia “Scream” y en alguna otra.

No me parece que sea una película que de miedo, pero es un filme disfrutable para el que le guste el género, claro.