Pesadilla Final: La Muerte de Freddy… ¿o no?

Título Original: Freddy’s Dead: The Final Nightmare.
Año: 1991.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Rachel Talalay.
Guión: Michael De Luca.
Reparto: Robert Englund, Lisa Zane, Shon Greenblatt, Lezlie Deane, Ricky Dean Logan, Breckin Meyer, Yaphet Kotto.
Duración: 89 minutos.

Como bicho malo nunca muere, o eso se suele decir, Freddy Krueger (Robert Englund) vuelve para meterse en los sueños del último adolescente de Springwood con el que debe acabar, un chico al que atemoriza incluso apareciéndose como la malvada bruja de “El Mago de Oz” (The Wizard of Oz).

El chico en cuestión, nunca he visto caer por un terraplén a nadie tan bien como a él, acabará amnésico en un refugio para jóvenes con problemas y le pondrán el nombre que se usa en estos casos: John Doe (Shon Greenblatt).

John conocerá en el lugar a la doctora Maggie Burroughs (Lisa Zane) que será fundamental en la resolución de la historia, al médico Doc (Yaphet Kotto) que estudia el sueño, y a tres internos: Tracy (Lezlie Deane), Carlos (Ricky Dean Logan) y Spencer (Breckin Meyer). Todos ellos sufrirán las perrerías de Freddy, personaje del que se nos cuentan datos no mencionados en los cinco filmes anteriores y es que Krueger tenía mujer e hija y es a ella a por quien va también.

Y llegará la lucha final en la que, su título ya lo dice todo y la experiencia de los filmes anteriores también, Freddy morirá pero ¿para siempre? Tal vez al hacer la película pensaron que el personaje no resucitaría y le dedicaron un RIP (Rest in Peace o Descanse en Paz) al principio de los títulos de crédito así como las mejores imágenes de las seis películas.

“Pesadilla Final: La Muerte de Freddy” es un entretenido filme que aunque pierde fuelle hacia la mitad lo recupera en su parte final y además, tiene mucho humor y buenos efectos especiales una vez más. Por cierto, atención a las apariciones de Johnny Depp, Roseanne Barr y Tom Arnold, el primero acreditado como Oprah Noodlemantra y los segundos como Mrs. y Mr. Arnold, es decir Señora y Señor Arnold y es que por aquel entonces eran matrimonio.