La Vida Secreta de las Abejas

Título Original: The Secret Life of Bees.
Año: 2008.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Gina Prince-Bythewood.
Guión: Gina Prince-Bythewood.
Reparto: Dakota Fanning, Queen Latifah, Jennifer Hudson, Paul Bettany, Alicia Keys, Sophie Okonedo, Tristan Wilds, Nate Parker.
Duración: 114 minutos.

Hace unos años tuve que leerme un libro para un examen de inglés. Ese libro era “The Secret Life of Bees” escrito por Sue Monk Kidd, una obra que me gustó mucho. Seis años después de la aparición del libro se realizó esta película que me ha parecido una adaptación bastante buena aunque, me quedo con la obra escrita sin pensarlo dos veces.

“La Vida Secreta de las Abejas” está protagonizada por Lily Owens (Dakota Fanning), una cría de catorce años que vive con su padre T. Ray (Paul Bettany) y con el peso de haber matado a su madre cuando tenía cuatro años. Su padre no parece que la quiera demasiado y ella no le perdona que le diga que su madre no volvió para buscarla sino para llevarse el resto de sus cosas.

Tras un ataque que sufre su sirvienta Rosaleen (Jennifer Hudson), la niña decide llevársela en su búsqueda de más información sobre su madre y así llegan a Tiburon, un pequeño pueblo de Carolina del Sur y van a parar a la casa de las hermanas Boatwright: August (Queen Latifah), May (Sophie Okonedo) y June (Alicia Keys).

Allí aprenderá de la mano de August cómo cultivar miel y a tener la familia que nunca tuvo así como a descubrir su primer amor, un chico de raza negra llamado Zach (Tristan Wilds), y es que eso de la diferencia racial no va con ella.

El guión está bastante bien pero se queda bastante corto en el tema de los derechos civiles que, si mal no recuerd, el libro trata m´´as en profundidad. Lo más destacable son las interpretaciones sobre todo de Dakota Fanning que desde pequeña demostró tener mucho talento; Queen Latifah, que cuando hace comedia puede llegar a extremos hilarantes pero que cuando hace drama transmite mucho sosiego; y Sophie Okonedo que desde el primer momento hace participe al espectador de sus fantasmas.

No esta mal.