El Neumático Asesino, original película de serie Z

Título Original: Rubber.
Año: 2010.
Nacionalidad: Francia, Angola.
Director: Quentin Dupieux.
Guión: Quentin Dupieux.
Reparto: Stephen Spinella, Jack Plotnick, Wings Hauser, Roxane Mesquida, Remy Thorne, Ethan Cohn, Charley Koontz, Cecelia Antoinette.
Duración: 82 minutos.

A lo mejor soy algo injusta calificando “El Neumático Asesino” como película de clase Z pero es que no es buena, hasta en algún momento se hace algo pesada por lenta, más que nada, aunque no se puede negar la originalidad en su planteamiento.

Un agente de la ley, al que da vida Stephen Spinella, se baja del maletero de un coche y explica a un grupo de personas, básicamente, que hay cosas que pasan sin ninguna razón. Este diálogo se me antoja lo mejor de la película, todo sea dicho. Después su ayudante reparte unos prismáticos entre una serie de personas que están en la colina de un escenario desértico cercano a Los Ángeles.

Las personas necesitan los binoculares para ver la progresión de Robert, un neumático que “despierta” en medio del desierto y que cuan animal empieza a dar sus primeros pasos tropezándose pero no dándose por vencido. Empieza aplastando cosas pero cuando no puede con una lata desarrolla, así de repente, unos extraños poderes por los que hace saltar todo a su paso.

Una botella da paso a un escorpión, después a la lata que ya he mencionado, un conejo y, como no, un ser humano. Robert sigue a la que parece haber elegido como víctima y a quien impidió que acabara con ella mientras los espectadores son testigos de sus actos. Aunque a lo mejor lo único que quería era enrrollarse con ella, como bien dice un espectador.

Y Robert va dejando un reguero de sangre mientras los espectadores son abandonados un poco a su suerte hasta que algo sucede con ellos. Hay una escena con un pavo bastante… digamos que asquerosa por una parte y crítica por la otra, aunque si se piensa un poco más allá del argumento de la película, a lo mejor su director quería ser crítico con una sociedad que disfruta viendo películas de este tipo en los que muere gente o simplemente hay que hacer caso de ese gran monólogo del principio y quedarnos con el “no reason”, es decir, que hay cosas que pasan porque sí que no hay que buscarle tres piés al gato, digo al neumático.

La fotografía, por cierto, es muy buena.