La Conspiración, volviendo a la época de Lincoln de la mano de Robert Redford

Título Original: The Conspirator.
Año: 2010.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Robert Redford.
Guión: James D. Solomon.
Reparto: James McAvoy, Robin Wright, Evan Rachel Wood, Tom Wilinson, Kevin Kline, James badge Dale, Justin Long, Colm Meaney, Danny Huston, Alexis Bledel, Toby Kebbell, Johnny Simmons, Norman Reedus, Jim True-Frost.
Duración: 122 minutos.

Robert Redford dirige esta historia basada en hechos reales que nos lleva hasta la época en la que Abraham Lincoln gobernaba Estados Unidos cuando el país aún seguía en guerra entre el norte y el sur.

La noche del 14 de abril de 1865, Lincoln (Gerald Bestrom) y su mujer estaban en el teatro Ford de Washington D.C. viendo una obra cuando un tipo, John Wilkes Booth (Toby Kebbell) le metió un tiro en la cabeza y saltó desde el balcón para huir. El primer presidente republicano de Estados Unidos se quedó en coma y murió diez horas después de recibir el fatal disparo en una casa a la que le trasladaron tras el incidente. Dos personalidades más, el vicepresidente Andrew Johnson y el secretario de Estado William H. Seward, también sufrieron sendos atentados contra su vida la misma noche pero no murieron.

Al día siguiente varias personas empezaron a ser detenidas, entre ellas Mary Surratt (Robin Wright), la encargada de una casa de huéspedes donde John Wilkes Booth y otras personas a las que captó, entre ellas John Surratt (Johnny Simmons) el hijo de Mary, conspiraron para secuestrar a Lincoln, aunque al final Booth cambió de idea y decidió acabar con su vida por la causa confederada.

El filme narra la defensa de Mary Surratt, que mantuvo su inocencia hasta el último momento, a cargo del héroe de guerra que defendió el norte Frederick Aiken (James McAvoy), un joven abogado que aceptó a regañadientes el caso pero que al final luchó hasta el final porque su defendida no acabara en la horca a pesar de que tenía sus reservas sobre la inocencia o culpabilidad de la misma.

La película está básicamente centrada en el proceso judicial contra la persona de Surratt y al trabajo de Aiken. Es una buena película, con buena fotografía y buenas interpretaciones en especial de McAvoy, que le vea donde le vea solo puedo pensar que qué buen actor es, aunque no puedo, ni debo, olvidarme de dos personas que siempre llenan la pantalla como son Tom Wilkinson que interpreta a un abogado que le encomendó el caso a Aiken y Kevin Kline y a una siempre correcta Robin Wright. Asimismo, Evan Rachell Wood, que hace de Anna Surratt, está perfecta.

Esta película contiene una más que explícita escena de horca ya que se ve todo el proceso desde que los reos son sacados de sus celdas hasta que les cuelgan y que, a pesar d eno ser la primera que veo, no pensé que Robert Redford fuera capaz de mostrarla como lo hizo.

Recomendable filme con unos geniales créditos finales.