Misión Imposible 4: Protocolo Fantasma(da)

Título Original: Mission: Impossible – Ghost Protocol.
Año: 2011.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Brad Bird.
Guión: Josh Appelbaum, André Nemec.
Reparto: Tom Cruise, Jeremy Renner, Simon Pegg, Paula Patton, Michael Nyqvist, Anil Kapor, Tom Wilkinson, Josh Holloway.
Duración: 133 minutos.

No me gustaron las dos primeras partes de “Misión Imposible” pero unas entradas gratis y un trailer bastante vistoso me llevaron a decidirme por darle una oportunidad a “Misión Imposible 4: Protocolo Fantasma”. Y en el cine me planté, si me aburría al menos podía alegrarme la vista con Josh Holloway y Jeremy Renner ¿no?

La película empieza muy bien. El agente Hanaway (Josh Holloway) huye de sus perseguidores y… Sí, participación triunfal. A esa primera gran escena le sigue otra y es que Ethan Hunt está en la cárcel (con homenaje a Steve McQueen y “La Gran Evasion – The Great Escape” incluidos) y dos miembros de su equipo, Benji (Simon Pegg) y Jane (Paula Patton) van a sacarle. En esos diez minutos iniciales de película se empieza a notar que Brad Bird tiene futuro fuera de la animación porque no son escenas nada fáciles de rodar, eso seguro, pero están muy bien pensadas y rodadas.

Su nueva misión les llevará al Kremlin donde se cruzarán con un peligroso hombre llamado Hendricks (Michael Nyqvist) que hará volar parte del edificio por los aires. La policía encargada de descubrir a los terroristas coge a Hunt pero este escapa dispuesto a encontrar a Hendricks y sus secuaces y así acabarán uniendo fuerzas con el agente Brent (Jeremy Renner) que les ayudará a intentar conseguir los códigos de los misiles y también a capturar o acabar con Hendricks y los suyos, culpables de la muerte de Hanaway.

La misión, por supuesto, se llama “Protocolo Fantasma” porque el equipo de Ethan trabaja sin ayuda y sin que nadie lo sepa.

El mejor adjetivo para esta película es el de fantasmada, de ahí el juego de palabras con el título y es que las escenas de acción son bastante espectaculares, no han escatimado en ellas, pero el argumento no crea ni tensión ni emoción por ninguna parte y a mí se me hizo aburrida en alguna parte, tanto que hasta me dormí durante unos minutos.

Alguien me puede decir que las películas de acción suelen buscar algo de fantasmada y que pecan de mostrar poco realismo pero una cosa es que a veces se vean escenas poco creíbles y otra lo que pasa con este filme, que las escenas sean una fantasmada tras otra. ¿Un todoterreno sale por los aires, cae de morros y su conductor no se muere?

Hay acción, mucha acción, puñetazos y patadas, tiros y saltos imposibles pero me esperaba una historia mejor, tal vez, o al menos lo suficientemente interesante para no aburrirme.

Pero, al menos está, como decía antes, muy bien rodada, y los secundarios me gustaron bastante, el malo incluido. Y al señor Cruise no hay que restarle mérito alguno por colgarse del edificio más alto del mundo para hacer una escena.

A quien busque espectacularidad ante todo seguro que le gusta, a quienes quieran algo de esencia les puede pasar como a mí.