Nick y Norah, una Noche de Música y Amor o cómo acabar con una sonrisa de oreja a oreja

Título Original: Nock & Norah’s Infinite Playlist.
Año: 2008.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Peter Sollett.
Guión: Lorene Scafaria.
Reparto: Michael Cera, Kat Dennings, Rafi Gavron, Aaron Yoo, Ari Graynor, Alexis Dziena, Jonathan B. Wright, Zachary Booth, Jay Baruchel.
Duración: 85 minutos.

Nick (Michael Cera) está bastante destrozado porque su novia Tris (Alexis Dziena) le ha dejado. Él le solía hacer cd’s recopilatorios en los que le dejaba mensajes de amor y que a ella no le importaban nada pero sin saberlo Nick conquistó a alguien por medio de esos discos, a la amiga de la amiga, Caroline (Ari Graynor), de su ex, una chica llamada Norah (Kat Dennings).

Un concierto de la banda de Nick en un bar, hace que Nick y Norah se conozcan de casualidad en una noche en la que el grupo favorito de todos los protagonistas va a actuar en un local que no saben. Nadie se lo quiere perder y cuando Caroline se emborracha, Nick decide acompañarla a ella y a Norah a casa pero los amigos del chico, Dev (Rafi Gavron) y Thom (Aaron Yoo) interceden y deciden llevar a Caroline a casa para que Nick y Norah puedan encontrar al grupo y disfrutar de la noche. Y es que ven cómo saltan las chispas entre los dos.

Entre canción y canción, Caroline acaba perdida, y Nick, Nora, Dev, Thom y el nuevo amigo de estos dos que dice que le llamen como quieran (Jonathan B. Wright) van a buscarla. Por celos, Tris intentará reconquistar a Nick pero el chico se da cuenta de que su corazón ya pertenece a otra persona con la que encaja mejor.

“Nick y Norah, una Noche de Música y Amor” es una muy bonita película del género romántico aderezada con una estupenda banda sonora y un grupo de actores que están genial en sus papeles y donde sobresalen los dos protagonistas, Kat Dennings y Michael Cera. Sí, todas estas películas suelen acabar igual pero la cuestión es ver cómo se llega a ese punto y la historia de amor que cuenta en este filme, basado en la novela del mismo título de Rachel Cohn y David Levithan, es realmente bonita.

Ambientada en Nueva York, y rodada allí también, la película transcurre durante una sola noche. Podría hablar de estereotipos pero creo que esta película rompe on ellos porque normalmente no vemos que la chica popular sea la novia de un “perdedor” ni que la chica rica tenga tan bien amueblada la cabeza. Cada personaje está muy bien delimitado, es decir, no se quedan en lo superficial sino que de cada uno nos dicen bastante.

Una película muy entretenida con muy buenas escenas (Dev dándole consejos de vestuario a Norah, Nick y su Yugo que no arranca, la totalmente improvisada escena de Caroline en la terminal o la escena orgásmica en el estudio) que personalmente me dejó con una sonrisa de oreja a oreja. Muy recomendable.