Drive, conduciendo hacia lo gore

Título Original: Drive.
Año: 2011.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Nicolas Winding Refn.
Guión: Hossein Amini.
Reparto: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston, Albert Brooks, Ron Perlman, Oscar Isaac, Kaden Leos, Christina Hendricks.
Duración: 100 minutos.

“Drive” la venden como la historia de un especialista de conducción cuyo nombre no se nos dice, así que me referiré a él como Conductor, que es lo que pone en IMDB, y al que da vida Ryan Gosling. Por las mañanas se supone que trabaja en películas y por las noches ayuda a ladrones a huir del lugar de los robos con la condición de que su golpe no dure más de cinco minutos porque es lo que espera, no le importa lo que pase antes ni lo que pase un minuto después de esos cinco de límite que tiene en caso de marcharse.

Resulta difícil hacer la crítica de esta película sin soltar spoilers porque esa sinopsis no se corresponde con lo que pasa a lo largo de los cien minutos de metraje que tiene el filme basado en la novela homónima de Jamie Sallis.

Conductor sí trabaja como especialista pero su trabajo fijo lo tiene en el taller de Shannon (Bryan Cranston) a través del cuál se sabe lo único de la vida del protagonista, un tipo muy hermético, callado y serio. La primera sonrisa se la saca su vecina Irene (Carey Muligan), que vive con su hijo Benicio (Kaden Leos), y cuyo marido, Standard (Oscar isaac) está en prisión.

Conductor y Shannon se meten en negocios con un mafioso llamado Bernie Rose (Albert Brooks) porque quieren un coche de carreras para competir. Así Rose les prestará el dinero que necesitan para comprar un coche y arregarlo.

Conductor e Irene empiezan a intimar y él se lleva muy bien con Benicio además, pero Standard sale de la cárcel y ahí empiezan los problemas y el cambio radical de la película. Por ayudar a la familia, nuestro protagonista empieza a conducir hacia lo gore haciendo de todo por proteger a unas personas que acaba de conocer pero de las que se encariña. Y digo gore porque hay mucha más sangre que la que se ve en muchas películas de terror.

Sin apenas hablar, Ryan Gosling hace una buena interpretación y los secundarios están correctos. Hay mucho entusasmo entorno a Albert Brooks por su papel pero simplemnte ha cambiado de registro, no creo que por demostrar que puede hacer drama (no es el primer papel dramático de su carrera, que conste) y no solo quedarse en papeles cómicos sea ya para entrar en las quinielas de los Oscar.

“Drive” no es una historia de robos, tampoco de acción aunque la tenga, más bien es la historia de un chico que se echa a la mafia encima de un día para otro. La película está bien pero no es para todos los estómagos.