Green Zone: Distrito Protegido o cómo cuestionar la existencia de las armas de destrucción masiva

Título Original: Green Zone.
Año: 2010.
Nacionalidad: Estados Unidos, Francia, España, Reino Unido.
Director: Paul Greengrass.
Guión: Brian Helgeland.
Reparto: Matt Damon, Brendan Gleeson, Amy Ryan, Jason Isaacs, Greg Kinnear, Yigal Naor, Khalid Abdalla.
Duración: 115 minutos.

Si algo define a las películas dirigidas por el británico Paul Greengrass es que son trepidantes. Sirva como ejemplo las dos secuelas de Bourne o “United 93” de la que ya hablé. “Green Zone: Distrito Protegido” no lo es menos.

Basado en un libro de Rajiv Chandrasekaran titulado “Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq’s Green Zone” (Vida Imperial en la Ciudad Esmeralda: Dentro de la Zona Verde de Irak), el filme nos mete de lleno en los “último días” de la guerra de Irak cuando los soldados tiraron la estatua de Saddam Hussein. Un grupo de marines encabezados por el sargento Miller (Matt Damon) es el que está al mando de encontrar las armas de destrucción masiva que supuestamente escondía el dictador perhttps://diariodeunacinefila.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=1041&action=edit&message=10o una y otra ve< las pistas que reciben resultan ser falsas.

Cuando en una reunión expresa su malestar, sus jefes le hacen callar pero el agente de la CIA Martin Brown (Brendan Gleeson) le captará para que le ayude a demostrar que no hay tales armas. Las investigaciones de la periodista Lawrie Dayne (Amy Ryan) también le animarán a descubrir la verdad.

Por otra parte, Miller, con ayuda de un iraquí llamado Freddy (Khalid Abdalla) al que fichará como intérprete, intentará encontrar a una de las cartas de la baraja de los más buscados, el general Al Rawi (Yigal Naor) de quien se dice que sabe si las armas existen y, en cuyo caso, dónde están.

Pero, Miller no lo tendrá nada fácil para demostrar que todo es un montaje porque un hombre del Gobierno, Clark Poundstone (Greg Kinnear) está más dispuesto a ocultar pruebas que a ayudar.

Filme trepidante, como decía, rápido, con mucha cámara al hombro que mantiene el interés hasta el final y que da bastante qué pensar por la crítica que hace. Recomendable.