500 Días Juntos, chico conoce a chica pero la chica se le resiste

Título original: 500 Days of Summer.
Año: 2009.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Marc Webb.
Guión: Scott Neustadter, Michael H. Weber.
Reparto: Joseph Gordon-Levitt, Zooey Deschanel, Geoffrey Arend, Matthew Gray Gubler, Chloë Grace Moretz, Rachel Boston, Minka Kelly.
Duración: 95 minutos.

“500 Días Juntos” no es una típica historia de amor y eso nos lo dicen en el minuto uno. Es una historia donde un chico conoce a una chica y se enamora pero en la que ella no se lo pone nada fácil y, acaba pasando de él. Como digo, esto lo cuentan al principio así que se empieza a ver la película sabiendo cómo va a acabar. Esto no es malo porque al fin y al cabo el 99% de las comedias románticas acaban igual ¿o no?

Tom (Joseph Gordon-Levitt) trabaja escribiendo textos de postales. Un buen día empieza a trabajar en su oficina una chica de nombre Summer (Zooey Deschanel) de quien enseguida se queda prendado. Pero Summer no está por la labor de ser la novia de nadie porque prefiere ser un pájaro libre. Aún así, tras una noche de alcohol y karaoke con un poco de ayuda de McKenzie (Geoffrey Arend), amigo de Tom y compañero de trabajo de ambos, Summer y Tom empiezan una relación.

Esa relación no irá viento en popa, sino todo lo contrario porque Tom pone mucho de su parte pero Summer se lo pone todo muy difícil acabando mostrándose fría y dejándole plantado al final. Al menos Tom cuenta con los consejos de McKenzie y de su también amigo Paul (Matthew Gray Gubler) así como de su hermana Rachel (Chloë Grace Moretz) que a pesar de su corta edad es la voz de su conciencia.

No está mal el filme, tiene varios momentos buenos como esa especie de flashmob que se crea en torno a Gordon-Levitt cuando sale de su apartamento y tal vez su punto fuerte sea cómo está contada con esos flashbacks y flashforwards continuos en los que una careta, en la que el tiempo y un árbol cambia en función de la relación, nos muestra en qué día de los quinientos que pasan juntos los protagonistas estamos situados.

Y, a pesar de que al pobre Tom le dejen plantado, algo aprende de esa fallida relación. Para pasar el rato está bien.