Kick-Ass, un superhéroe bastante atípico

Título original: Kick-Ass.
Año: 2010.
Nacionalidad: Estados Unidos, Reino Unido.
Director: Matthew Vaughn.
Guión: Matthew Vaughn, Jane Goldman.
Reparto: Aaron Johnson, Mark Strong, Chloë Grace Moretz, Christopher Mintz-Plasse, Nicolas Cage, Lyndsy Fonseca, Garrett M. Brown, Evan Peters, Clarke Duke, Michael Rispoli.
Duración: 117 minutos.

Hollywood ha encontrado normalmente un filón en los superhéroes y otros personajes de comics o novelas gráficas. “Kick-Ass” es uno de esos filmes, basado en la obra de Mark Millar y John S. Romita Jr.

Dave Lizewski (Aaron Johnson) es un chico de diecisiete años tímido, nada popular y a quien unos matones del barrio atracan siempre. También es aficionado a los comics y como tal, un buen día decide convertirse en un superhéroe sin poderes como Batman.

Por Internet pide el que será su traje de guerra, un traje de de buceador verde con gorro incluido. Con él, Dave empezará a entrenarse y se convertirá en Kick-Ass para ayudar a quien esté en peligro. Pero Dave encontrará una ayuda inesperada en su tarea, a un exagente de policía llamado Damon Macready (Nicols Cage) y a su hija Mindy (Chloë Grace Moretz), que embutidos en sus trajes son Big Daddy y Hit Girl. Con ellos, Dave empezará a luchar contra el crimen organizado de la ciudad para acabar con la organización de Frank D’Amico (Mark Strong), de quien padre e hija se quieren vengar.

“Kick-Ass” es puro entretenimiento de principio a fin, con una buena presentación de su personaje principal y escenas bastante tarantinianas rodadas, en ocasiones, a un ritmo trepidante y sin escatimar ni en sangre ni en violencia. Aaron Johnson se luce como protagonista dando vida a este superhéroe atípico en un filme cuya secuela no deberíamos tardar mucho en ver, yo la espero con ganas.

Lo dicho, entretenida y, por supuesto, recomendable.