Historias de Nueva York: tres piezas dirigidas por Scorsese, Ford Coppola y Allen

Título original: New York Stories.
Año: 1989.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Woody Allen.
Guión: Richard Price, Francis Ford Coppola, Sofia Coppola, Woody Allen.
Reparto: Nick Nolte, Rosanna Arquette, Steve Buscemi, Heather McComb, Giancarlo Giannini, Talia Shire, Don Novello, Selim Tlili, Woody Allen, Mae Questel, Mia Farrow, Julie Kavner, Marvin Chatinover.
Duración: 118 minutos.

“Historias de Nueva York” es un filme dirigido por tres neoyorkinos de pro: Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Woody Allen. No son historias sobre la ciudad sino que las tres hablan de personas.

La primera historia, “Apuntes al Natural” (Life Lessons), está dirigida por Marty y escrita por Richard Price. En ella Nick Nolte encarna a Lionel Dobie, un pintor obsesionado con su ayudante y aprendiz Paulette (Rosanna Arquette). Su obsesión hace que la chica intente abandonarle pero no acaba de marcharse y dejar a Lionel quien le repite una y otra vez que la quiere y que haría cualquier cosa por ella. En un momento dado de una de sus múltiples discusiones, Paulette le dice que él la necesita que no es que la quiera. Lo cierto es que Lionel pinta mejor cuando se disgusta, pone la música a tope, diferentes canciones según su estado de ánimo, y le llega la inspiración.

La segunda parte del filme es “Vida sin Zoe” (Life Without Zoe), un cuento dirigido por Coppola y coescrito junto a su hija Sofia. En él la protagonista es una niña de doce años lamada Zoe (Heather McComb) que a su corta edad vive junto al servicio contratado por sus padres en un apartamento de lujo. Sus progenitores, Charlotte (Talia Shire) y Claudio (Giancarlo Giannini) siempre están fuera de casa y la niña se ha hecho bastante adulta, tanto que hasta su madre se confunde diciéndole que ella es la hija y Zoe la madre cuando le echa una pequeña reprimenda.

Zoe es muy alegre y traslada su alegría a los demás e incluso hace nuevos amigos. Los rótulos que preceden al segmento están muy chulos.

Y de unos rótulos a otros, los habituales de Woody Allen, con música de jazz incluida, que con su ingenio y peculiar humor dirige y escribe, como no, “Edipo Reprimido” (Oedipus Wrecks). En ella también interpreta al personaje principal de la historia, un hombre de nombre Sheldon que no aguanta a su madre, a la que da vida Mae Questel.

Él va al psiquiatra siempre a hablar de la relación imposible que mantiene con su progenitora que no le da ni un momento de respiro, no le gusta ninguna de sus novias y mucho menos su reciñen prometida Lisa (Mia Farrow). Cuando un día van a un espectáculo de magia la señora desaparece y hace acto de presencia en un lugar totalmento insospechado desde el que no quitará un ojo a su hijo… ni a nadie.

A pesar de que Sheldon está viviendo un momento muy feliz, hace caso a su psiquiatra y recurre a una especie de medium, Treva (Julie Kavner), para hacer volver a la señora y la vida de Sheldon dará un inesperado vuelco.

Admito que los filmes que he visto de Scorsese se me han hecho bastante pesados y su parte en “Historias de Nueva York” no lo ha sido menos. Nick Nolte y Rosanna Arquette están muy bien en sus papeles y sus discusiones son muy creíbles pero la historia no me ha parecido muy reseñable.

El cuento dirigido por Coppola es muy disfrutable, no deja de ser una amable fábula apta para toda la familia en la que hay princesas, una niña muy avispada qye se torna en la heroína del relato y un final feliz, cómo no, y no es spoiler que ya he dicho que es un cuento ¿y cómo acaban estos siempre?

Y, ¿qué decir de Woody Allen? Genio y figura sin duda que se marca una historia surrealista con ese humor tan particular que le caracteriza y de la que sin duda hubiese podido hacer un largometraje completo.

Me ha gustado el filme en su conjunto, es recomendable aunque la primera historia sea, en mi opinión, la pata coja de las tres.