Blancanieves, una vuelta de tuerca al cuento de los hermanos Grimm

Título original: Mirror, Mirror.
Año: 2012.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Tarsem Singh.
Guión: Melissa Wallack, Jason Keller.
Reparto: Lily Collins, Julia Roberts, Armie Hammer, Nathan Lane, Jordan Prentice, Mark Povinelli, Joe Gnoffo, Danny Woodburn, Sebastian Saraceno, Martin Klebba, Ronald Lee Clark, Mare Winningham, Sean Bean.
Duración: 106 minutos.

“Blancanieves” el famoso cuento de los hermanos JAcob y Wilhelm Grimm es protagonista en este 2012 porque se estrenan tres versionaes: dos estadounidenses y una española, esta en blanco y negro y muda. La primera en llegar ha sido esta en la que la hija de Phil Collins, Lily, se mete en la piel de la protagonista del cuento.

El reino donde transcurren los hechos no es lo que era desde que el Rey (Sean Bean) desapareció. La gente bailaba y cantaba y no tenía que pagar tanto impuesto ni pasaba tanto hambre. La heredera del trono debería ser Blancanieves pero su madrastra la Reina (Julia Roberts) no está por la labor de dejar que le birlen el puesto. Así que cuando el apuesto príncipe Alcott (Armie Hammer) del reino de Valencia, donde hay seda pero no naranjas, aparece aunque él se fije en Blancanieves y la chica haga lo propio, será la Reina quien, incluso con magia, intente conquistarlo.

El propósito de la Reina es deshacerse de Blancanieves sobre todo después de que la chica vaya al pueblo y vea la situación en la que está por culpa de su madrastra. La Reina manda a su mano derecha, Brighton (Nathan Lane) a deshacerse de ella en el bosque donde hay una bestia que presumiblemente acabará con ella pero lo que encuentra Blancanieves es a siete enanitos que no dedican su tiempo a trabajar en la mina sino a robar.

Y mientras la Reina con los consejos de su espejito mágico sigue su fase de conquista, Blancanieves se hará ladrona e intentará que las cosas vuelvan a lo que eran.

Este cuento hay que tomarlo como lo que es y dejarse llevar por la historia mientras se ve. Está bien el giro que le han dado a la historia y en no poner a la protagonista como una damisela en apuros que se dedique a cocinar, limpiar y planchar para los enanitos que la acojen. Mucho se habla de Julia Roberts en este filme pero particularmente me ha decepcionado, no me parece demasiado creíble en su papel aunque tenga alguna escena buena. Los mejores del filme son, sin duda, los enanitos.

No está mal para pasar un rato agradable aunque al metraje le sobran cuatro minutos al final. Quien la vea sabrrá a qué me refiero exactamente.