Lock & Stock, la buena ópera prima de Guy Ritchie

Título original: Lock, Stock and Two Smoking Barrels.
Año: 1998.
Nacionalidad: Reino Unido.
Director: Guy Ritchie.
Guión: Guy Ritchie.
Reparto: Jason Flemyng, Dexter Fletcher, Jason Statham, Nick Moran, Vinnie Jones, Lenny McLean, P.H. Moriarty, Peter McNicholl, Charlie Forbes, Nicholas Rowe, Nick Marq, Sting.
Duración: 107 minutos.

¿Por qué será que de las cuatro películas que he visto de Guy Ritchie solamente no me ha gustado la que no ha escrito él? Se nota, tanto en su forma de dirigir como en lo que escribe que sabe lo que quiere y que lo transmite muy bien. Y, eso se nota en su ópera prima, un corto realizado tres años antes aparte, en su primer largo para la gran pantalla, “Lock & Stock”, un título que se queda corto en lo que al original se refiere.

Un grupo de amigos, Eddy (Nick Moran), Tom (Jason Flemyng), Soap (Dexter Fletcher) y Bacon (Jason Statham) reune cien mil dólares para que uno de los cuatro, Eddy, participe en una partida de póker. El dinero lo consiguen de una manera poco ortodoxa, todos menos Soap que ha abandonado la vida de gamberro y ladrón para dedicarse a la cocina.

Los cuatro esperan que Eddy multiplique el dinero y sacar ganancias de la partida en la que participa el mafioso número uno del lugar, Harry El Hacha (P. H. Moriarty). Lo inesperado sucede y Eddy se queda sin un céntimo pero, lo que es peor con una gran deuda con El Hacha. Y, huelga decir que ni él ni quien le suele hacer el trabajo sucio, Barry El Baptista (Lenny McLean, exboxeador al que se dedica el filme ya que murió poco después de finalizarlo) se andan con chiquitas.

¿Qué hacer para conseguir en dinero en unos pocos días? Ahí empieza lo rocambolesco del filme y es que nuestros protagonistas se enteran de la manera más tonta de que unos chicos adictos a la marihuana no tienen ninguna seguridad en casa y eso les llevará a intentar hacerse con su alijo. Pero, por si fuera poco, hay dos actores más que entran en juego que son dos rifles históricos que anda Harry El Hacha quiere recuperar y que pasan por muchas manos a lo largo de la película. No puedo olvidarme del matón Big Chris (Vinnie Jones) que se pasea por el filme repartiendo leches a diestro y siniestro en compañía de su hijo Little Chris (Peter McNicholl).

“Lock & Stock” es una buena película que marcó lo que después serían otras películas del director británico como “Snatch, Cerdos Y Diamantes” (Snatch) de 2000, “Revólver” (Revolver) de 2005 y “RocknRolla” de 2008, de la cuál ya publiqué su correspondiente crítica. Está bien rodada, el reparto cumple, el guió es interesante, tiene humor y todo está muy bien unido. Me ha gustado, es recomendable.