Repulsión, extraño filme con un interesante ejercicio de psicología

Título original: Repulsion.
Año: 1965.
Nacionalidad: Reino Unido.
Director: Roman Polanski.
Guión: Roman Polanski, Gerard Brach.
Reparto: Catherine Deneuve, Yvonne Furneaux, Ian Hendry, John Fraser, Renee Houston, Helen Fraser, Patrick Wymark.
Duración: 105 minutos.

Carol (Catherine Deneuve) es una joven veinteañera belga que trabaja haciendo manicuras en un salón de belleza de Londres. Vive con su hermana Helen (Yvonne Furneaux) en un piso de alquiler y mantiene una relación con un chico llamado Colin (John Fraser).

Pero Carol parece pasar por un mal momento: apenas come, se queda en estado catatónico mientras trabaja y le cuesta mucho dormir, y no por los ruidos que salen del dormitoro de su hermana cuando esta está en compañía de su amante Michael (Ian Hendry) ni por las campanas que suenan sin cesar prácticamente a las doce de la noche. Algo pasa por la cabeza de la chica, algo que no comparte con nadie, que se guarda para sus adentros y que acaba por reconcomerla y hacer que su comportamiento resulte perturbador. Y más teniendo en cuenta que Helen se va de vacaciones con Michael y a Carol la casa se le viene encima casi literalmente.

Roman Polanski dirigió y coescribió una película muy rara en la que se hace un interesante ejercicio de psicología sobre la figura principal ya que Catherine Deneuve lleva con su personaje todo el peso de la película, filme que cuenta con muchos momentos de silencio pero en los que realmente sobran las palabras… o los gritos.

El espectador puede intuir qué puede pasar por la cabeza de la chica antes de que empiece a tener alucinaciones simplemente por la foto de familia que aparece al principio y por su auténtica repulsión hacia las personas del sexo opuesto, aunque todo queda claro a la hora más o menos de metraje cuando la paranoia de Carol empieza a ser tan grande que un detonante en el trabajo hará que actúe.

Pocas veces he salido de una sala de cine no sabiendo si lo que acababa de ver me había gustado o no así que no puedo ser clara esta vez con mi opinión al respect pero ¿la recomendaría? Quienes tengan una mente abierta y quieran disfrutar del buen hacer del director y de la actriz principal sí que deberían verla pero quienes no quieran una historia que se puede hacer lenta y muy rara (pero entendible) casi mejor que pasen. En el fondo creo que no me ha desagradado y, además, la organización del FANT tuvo bien ponerla en versión original.

Película vista en el Festival de Cine Fantástico de Bilbao.