Entrevista: Greg Olliver y Marta Milans

Casi un par de horas antes de que se iniciara el decimoctavo FANT (Festival Festival de Cine Fantástico de Bilbao) tuve la ocasión de entrevistar al director estadounidense Greg Olliver y a la actriz española Marta Milans que presentaron en el festival el estreno mundial del filme “Devoured”, uno de los seis participantes en la sección oficial.

Greg Olliver es director, editor, productor, cinematógrafo y hasta operador de cámara. Nació en Texas pero vive en Nueva Yprk donde fue alumno de la Escuela de Artes Visuales de Manhattan. En el año 2007 dirigió el documental “Lemmy” sobre el frontman del grupo Motorhead Lemmy Kilmister que tuvo una gran aceptación de crítica y público. Su primer largometraje es “Devoured”:

Después de un gran éxito con el documental “Lemmy” presentas tu primera película. ¿Cómo la definirías?

¿Cómo la definiría? Es una buena pregunta. Creo que no es realmente una película de terror, es más un thriller psicológico. Es sobre un personaje que tiene una existencia triste y que se desmorona, se deprime más y más hasta el final en el que hay una espiral de caos para ella. Es más un thriller psicológico donde la mayoría de cosas pueden pasar o no en su cabeza. Creo que empezamos a hacer una película de miedo pero luego vimos que era un thriller psicológico.

Creo que hay pocas diferencias entre las películas de terror y los thrillers psicológicos…

Sí, cuando estábamos grabando acabamos cambiando un montón de cosas. Queríamos hacer un filme de terror tradicional pero luego cambiamos cosas y el ritmo de la película es lento, no sabes si las cosas que ve están en su cabeza y al final dijimos “vaya, creo que hemos hecho un thriller psicológico” y nos sorprendimos.

A lo mejor la diferencia es que en los thrillers psicológicos el espectador se mete más en la historia que en las películas como “Scream”.

Sí, sí, no hay nadie corriendo persiguiéndote con un cuchillo, cuchilladas y sangre, lo que define más una película típica de terror. “Devoured” no es eso, que sea un thriller psicológico y que las cosas puedan estar o no en su cabeza da para más, o eso espero (risas).

La película está ambientada en Nueva York. ¿Por qué es esta ciudad tan cinematográfica en tu opinión?

Nueva York es realmente bonita en cámara, no sé por qué, tiene carácter y no hay otra ciudad que se parezca a ella. Parece que no termina nunca y no importa dónde mires porque la ciudad continúa. Es una ciudad de la que puedes enamorarte visualmente. Vivo allí y un amigo es el dueño del restaurante donde grabamos que es también un bonito lugar, un restaurante francés en el SoHo que su padre abrió hace unos treinta y seis años por lo que fuimos afortunados con él. El restaurante tiene tanto carácter como Nueva York Cualquier sitio al que señales con la cámara es genial.

¿Cuál fue el mayor desafío para ti mientras grababais la película?

El mayor desafío fue que tuvimos que grabar de noche cuando el restaurante estaba cerrado. La idea parecía genial, teníamos un amigo dueño del restaurante y podríamos rodar tanto como quisiéramos pero no cuando estaba abierto por lo que al ser un restaurante lujoso que puede estar abierto hasta la una de la madrugada, como una pareja que sale al fondo (en una escena), teníamos a todo el equipo esperando a que alguien acabara de cenar para filmar. Estuvimos de una de la madrugada a diez de la mañana grabando durante veintiocho noches y de hecho fue terrible porque todo Edmundo estaba muy cansado y cuanto más trabajas más te vienes abajo pero ayudó a poner el tono porque la película es bastante deprimente, pero lo malo es que yo también me sentía deprimido y cansado. Fue lo más duro, grabar durante tantas noches, algo que nunca había hecho.

Cada dos o tres días alguien del equipo renunciaba. Creo que en el departamento de cámaras tuvimos a quince personas entre los que se fueron y los que echamos y fue difícil mantener al equipo contento. Tomamos mucho Red Bull

Sí, es muy difícil cambiar tus horarios de la mañana a la noche ¿no?

Sí, intentas dormir durante el día y prepararte para la noche pero no es fácil, pero me alegro de que acabáramos (risas).

La película es de bajo presupuesto ¿crees que el dinero es un asunto de mucha importancia para hacer una buena película o es la historia lo más importante?

Creo que la historia es lo que más importa y que con el dinero se puede ir por cualquier camino. Casi sin dinero puedes hacerlo mejor y ser más creativo, y con mucho dinero puedes hacer lo que quieras como si es convertir un edificio en un monstruo y hacerle huir. Nosotros estamos como a la mitad, a lo mejor hemos tenido mucho dinero por ser un equipo grande pero poco para efectos especiales.

Pienso que se puede hacer una gran película con cualquier presupuesto. A lo mejor cuantos menos dólares tengas más desesperado estás y más creativo eres. De las dos maneras es difícil. Cuanto más dinero tienes más grande es tu equipo y más se espera de ti y cuanto menos tienes menos puedes trabajar… De las dos maneras estás jodido.

¿Te inspiraste en algún director de películas de miedo para rodar “Devoured”?

Me gustan las películas de miedo pero no soy fan de lo gore. Ví muchas películas coreanas, “Old Boy” o “I Saw the Devil” el año pasado y me encantaron. Están muy bien rodadas y son super sorprendentes, chocantes y violentas de repente. No puedo pensar en muchos películas de terror estadounidenses que me gusten, “El Resplandor” (The Shinning) es genial y “Paranormal Activity” también y la hicieron con poco dinero. Pero vimos muchas películas coreanas para prepararnos antes de hacer la película. También algunas japonesas en las que los colores y la forma en las que estaban filmadas queríamos plasmar en “Devoured”. De hecho, teníamos un cinematógrafo que había rodado películas en China y queríamos conseguir la atmósfera de ellas para la nuestra.

¿Crees que hay crisis en el cine, pero no de dinero sino de ideas?

Sí, lo pienso. Se les están agotando las ideas Es raro que vaya al cine porque ya no me entusiasmo a no ser que sean películas de ciertos directores como Quentin Tarantino o los hermanos Coen. Pero siento que es difícil entusiasmarse. Tiene que haber ideas ahí fuera pero hay muchos remakes y secuelas y eso es muy aburrido.

Se dice que hoy en día hay más ideas en televisión que en el cine.

Sí, es verdad pero la gente puede cansarse después de un tiempo y empezar a ser creativa de nuevo. Lo espero, al menos intentaré hacer buenas películas y seguir siendo creativo.

Además de la historia ¿cuáles son los ingredientes principales para hacer una buena película?

Definitivamente el personaje principal. Debes tener a alguien que sea divertido de ver. Es muy importante tener un buen personaje, uno que te puedas creer. Pero necesitas las dos cosas, una buena historia y un buen personaje y también un buen guión. Después, un buen cinematógrafo, buena música, buen sonido… Creo que un actor te puede arruinar la historia pero nosotros fuimos afortunados porque tuvimos a una buena actriz protagonista. Estábamos preocupados porque sale en todas las escenas del filme, no hay momento en el que no salga, y estuvimos nerviosos sobre a quién íbamos a encontrar.

Debió ser agotador para ella también.

Sí, estoy seguro de que ella te lo dirá (risas). No hubo un día de descanso, a lo mejor uno o dos pero no hubo un día en la que no la necesitáramos. Como el personaje trabaja limpiando, ella tuvo que limpiar casi todas las noches y estoy seguro de que odiaba todas las escenas pero al final del día tenía una sonrisa.

He leído que estás rodando un documental sobre el músico Johnny Winter ¿qué me puedes contar sobre él?

Hice “Lemmy” primero, me encanta la música y quería hacer otro porque es muy divertido ir de gira con un grupo. Soy de Texas, mi padre siempre ponía blues en la radio. Siempre he querido hacer una película sobre el blues y Johnny es una leyenda del blues en casi todo el mundo. Hablé con su manager y le dije que quería filmarles y me dijo que por supuesto. He hablado con él, es un tipo muy divertido y sigue haciendo giras a menudo aunque pasará más de un año hasta que esté hecho. Será una aventura de blues.

Marta Milans es una actriz madrileña que ha trabajado a los dos lados del atlántico. En España se la ha podido ver en la miniserie “La Piel Azul” y en la serie “Valientes”, mientras que en Estados Unidos ha hecho filmes como “Love in the Age of Dion”, “Shame” o, por supuesto, “Devoured”.

¿Cómo definirías a Lourdes, el personaje que interpretas en “Devoured”?

Lourdes es una mujer tremendamente luchadora, tenaz, constante y es una superviviente, básicamente. Se va a un país extraño sola, no tiene a nadie, no tiene amigos ni a su familia y todo por sacar adelante a su hijo. Como yo la describiría en una palabra es en auténtica superviviente.

La película se define como un thriller psicológico ¿es difícil meterse en el papel?

Si, la verdad es que es muy difícil porque al ser, como lo llamas, un thriller psicológico, cuando ruedas al repetir tanto las secuencias y no rodarlas en orden cronológico con ese tipo de cosas que son muy… psicológicas y que llevan un proceso que tiende a escalar de determinada manera, mentalmente es un lío. Para mí fue muy importante tener un sketch con mi guión ordenando las secuencias para saber a qué nivel emocional estaba Lourdes en cada una para cuando me dieran las sesiones de rodaje, que por supuesto te las cambian sobre la marcha, saber exactamente en qué momento mental se encontraba.

Para mío sí que fue complicado y luego aparte rodamos por la noche y eso físicamente puede contigo. Por mucho que intentes dormir durante el día tu reloj va en contra de la naturaleza y eso lo notas mentalmente.

¿Te preparaste de alguna manera especial?

Sí, cuando hablé con Greg para preparar el personaje, que yo no estaba muy segura de qué es lo que él quería porque cuando hice la prueba no sabía muy bien de qué iba la historia. Cuando me reuní con él un par de veces me dio una lista de películas que quería que viera y que me iban a interesar un poco para guiarme, no en plan “quiero que hagas esto” sino para que tuviera una inspiración para poder desarrollar mi interpretación de lo que es Lourdes.

Tuve también ayuda de una psicóloga que es amiga de mi familia, que de hecho vive en Bilbao, y me ayudó mucho a nivel psicológico para catalogar un poco lo que le ocurre a Lourdes, o describir un poco desde un punto de vista médico lo que a ella le sucede en la cabeza en determinados momentos. No te quiero contar mucho para no desvelarte la trama… Y luego conté con mi profesora de teatro en Nueva York que para mí lo es todo, me ayuda en los proyectos que tengo y me siento muy apoyada.

Has trabajado tanto en España como en Estados Unidos ¿hay alguna diferencia importante a la hora de trabajar allí o trabajar aquí?

Bueno quizá como allí todo es a lo grande, los presupuestos son tan grandes y estás en Hollywood que aunque hagas un papel en una serie no muy conocida es como una superproducción aquí en España. Son sobre todo los tamaños en ese sentido y que yo, como no americana, me impresiona mucho y te da hasta vértigo los montajes que tienen allí. En la primera película que rodé en Nueva York fue como “wow, estoy rodando e Nueva York” pero lo importante son las personas con las que trabajas y yo lo he hecho en España con grandes profesionales y gente estupenda, y también allí así que es más la atmósfera que lo rodea que el trabajo en sí.

¿Tienes ya algún proyecto del que me puedas hablar?

No te puedo hablar, no por nada pero es que tengo varias cosas así en el aire y si no me sale me daría mucha rabia. Así que de momento prefiero dejarlo.

Pero algo hay, ¿cine o televisión?

Las dos cosas.

Pues mucha suerte.

Muchas gracias.

Hablando de series, apareciste en un capítulo de “Ley y Orden: Unidad de Víctimas Especiales” (Law & Order: SVU). ¿Cómo fue la experiencia?

Increíble, la verdad. Hice varias pruebas para la serie en diferentes ocasiones y la primera vez, hace año y medio, me querían para el papel pero todavía no tenía mi Green Card físicamente conmigo y no me lo pudieron dar. Un disgusto… Pero a los siete meses me volvieron a llamar, me hicieron otra prueba para otro personaje que no salió y luego me hicieron otra para otro personaje más y sí que salió. Fue fantástico porque el equipo es como una familia, llevan trabajando juntos como doce años y te tratan como si llevarás allí toda la vida. En ese sentido, una gozada.

¿Por qué crees que la gente disfruta con esta clase de historias de terror?

Creo que es porque te evades un poco de la realidad y como eso no crees que pueda pasar en la vida real es como voy al cine, me como un cubo de palomitas, lo paso mal, grito, me tapo la cara, salgo y se me ha olvidado. Es más por eso, con tanto drama que estamos viviendo y la situación económica de nuestro país y todo lo que está ocurriendo en el mundo hoy en día es como que te da pereza ver dramas de llorar. Quieres algo que te saque un poco de tu vida real. Por eso creo que funcionan.

¿Por qué crees que Nueva York es una ciudad tan cinematográfica?

Tiene tanta historia, tanta ebullición de culturas y gente que ha pasado por allí que inevitablemente tira a que la gente quiera estar y vivir allí, y también que hay sitios emblemáticos: las calles, algunos barrios, la Estatua de la Libertad, el Empire State… Ha salido en tantas películas que continúa el mito de la ciudad. No pasan dos o tres días sin que vea un rodaje en algún sitio.

¿Crees que hay falta de ideas en el cine?

No es que haya falta de ideas es que, en mi opinión, cuando mezclas política y arte de cualquier tipo, inevitablemente acaba habiendo cosas que no están relacionadas con los artistas y es triste. Estados Unidos no se puede comparar tanto porque allí el cine es una industria y vive de eso no tienen subvenciones y deben sacarse las castañas del fuego como puedan, pero en Europa estamos acostumbrados a las subvenciones que están desde hace muchos años y que a lo mejor no han hecho que haya menos ideas pero sí que la gente sea algo más vaga a la hora de sentarse a desarrollar.

Creo que ideas hay porque el cine español, por ejemplo, cada vez tiene más reconocimiento internacional y hay muchísimos directores noveles que está arrasando en Estados Unidos, desde Gonzalo López Gallego con el que hice “La Piel Azul”, que antes de hacerla rodó en Hollywood la película “Apollo 18”; o Juan Carlos Fresnadillo que es fantástico y que acaba de rodar en Hollywood también su segunda o tercera película con Clive Owen. No es por falta de talento, es que hay que currárselo mucho.

Y que dejen hacer ¿verdad?

Sí, que dejen hacer y que no constriñan a la hora de dar subvenciones porque al final se queda todo en un monotema y la gente no va a ver esas películas porque quieren divertirse y no ver historias densas y muy trágicas. Hace falta alegría.

Entrevista realizada en el Festival de Cine Fantástico de Bilbao