Livide: una mansión, un tesoro y algo de gore

Título Original: Livide.
Año: 2011.
Nacionalidad: Francia.
Director: Alexandre Bustillo, Julien Maury.
Guión: Alexandre Bustillo, Julien Maury.
Reparto: Chloé Coulloud, Félix Moati, Jérémy Kapone,
Catherine Jacob, Marie-Claude Pietragalla, Chloé Marcq.
Duración: 88 minutos.

Lucie (Chloé Coulloud) es una joven que empieza a trabajar como ayudante de la señora Wilson (Catherine Jacob) una auxiliar de ayuda a domicilio a personas mayores. La última visita del día es a una vieja mansión en la que vive Deborah Jessel (Marie-Claude Pietragalla), una anciana en estado vegetativo de cuyo cuello cuelga una llave que según Wilson es de un tesoro que ha buscado sin cesar por
la casa sin resultado alguno.

Esa misma noche, la noche de Halloween además, Lucie le cuenta a su novio William (Félix Moati) lo del tesoro y acaban yendo juntos y el hermano de él, Ben (Jérémy Kapone) a buscarlo.

Entrar en la casa es relativamente fácil, de hecho William en un momento dado se queja hasta de ello pero ¿lo será salir? Porque logran la llave, entran en una habitación donde hay una bailarina humana que no es otra que la hija de Jessel, Anna (Chloé Marcq), que parece semimomificada, y pronto empezarán los problemas para el trío protagonista cuando la casa empiece a crugir y salir les
sea más difícil que entrar.

“Livide” es un filme de terror con elemento fantástico que realmente sobra de la manera en la que está expuesto, que tiene una muy buena ambientación, una música que acompaña magníficamente todo el metraje y una fotografía muy destacable también. Y, no le faltan las ironías y unos cuantos toques de humor en su guión.

Pero no se justifica hacer una película de género seria y estropearla con ese elemento fantástico del que hablo insertando escenas gore totalmente gratuitas en mi opinión que lejos de crear tensión lograron que un cuarto de los asistentes a la sala nos riéramos. Ese es el fallo que le veo a este filme, muy bien hecho, sí, pero que se pierde por ello. Incluyendo algo sobre niños perdidos que sobra porque, aunque se entiende perfectamente para qué es, no pinta mucho en la trama.

Película vista en el Festival de Cine Fantástico de Bilbao.