Exploradores, la aventura espacial de tres adolescentes

Título original: Explorers.
Año: 1985.
País: Estados Unidos.
Dirección: Joe Dante.
Guión: Erik Luke.
Reparto: Ethan Hawke, River Phoenix, Jason Presson, Dick Miller, Amanda Peterson, James Cromwell, Robert Picardo, Dana Ivey, Leslie Rickert.
Duración: 109 minutos.

En los años ochenta proliferaron las películas de amigos que vivían alguna aventura léase “Los Goonies” (The Goonies), “Cuenta Conmigo” (Stand by Me) o la qde esta crítica, “Exploradores” que en calidad se queda lejos de las anteriores.

Ben (Ethan Hawke) y su amigo Wolfgang (River Phoenix) son dos adolescentes apasionados del espacio. Ben suele tener sueños acerca de circuitos y naves que no comprende pero que dibuja para que su amigo Wolfgang lleve a cabo sus inventos porque el chico se considera a su corta edad un científico.

Los matones su meten con ellos y un día a ben le ayuda Darren (Jason Presson) del que se hace amigo y a quien lo del espacio parece importarle bien poco. El último invento de Wolfgang en base a los sueños de Benjamin hace que una bola capaz de viajar a toda velocidad y de atravesar paredes aparezca en su sótano.

Al conseguir hacer la bola más grande deciden que tal vez puedan volar en ella y así los tres construirán una original nave espacial, en principio para sobrevolar la ciudad en la que viven pero con la que terminarán adentrándose en una nave espacial donde conocerán a Wak (Robert Picardo) y a Neek (Leslie Rickert), dos extraterrestres verdes, cómo no, que han contactado con los chicos, sobre todo con Ben por su pasión espacial y sus ganas de conocer a unos extraterrestres. Claro que, tal vez Wak y Neek no sean lo que nuestros protagonistas piensan.

La película es bastante floja para mi gusto, la aventura podría haber dado algo más de sí y el extraterreeste imitador resulta bastante cansino a pesar de la parte crítica de la secuencia. Se queda corta en lo que cuenta a veces a pesar de que se hace algo larga, es irónico pero me quedó esa sensación al finalizarla.

Me quedo con haber visto la primera película de Ethan Hawke y del malogrado River Phoenix (qué pronto te nos fuiste River) porque la película es bastante pasable.