The Lovely Bones o cómo contar la historia de un asesinato de una manera diferente

Título original: The Lovely Bones.
Año: 2009.
País: Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda.
Dirección: Peter Jackson.
Guión: Fran Walsh, Phillippa Boyens, Peter Jackson.
Reparto: Saoirse Ronan, Mark Wahlberg, Stanley Tucci, Rose McIver, Rachel Weisz, Susan Sarandon, Christian Ashdale, Michael Imperioli, Carolyn Dando, Reece Ritchie.
Duración: 130 minutos.

Susie Salmon (Saoirse Ronan) es una chica de catorce años que vive en un barrio de un suburbio del estado de Pennsylvania junto a sus padres y sus dos hermanos pequeños. Susie es una gran aficionada a la fotografía, tanto que los veinticuatro carretes que le regalan sus padres, cámara incluida, por su cumpleaños se los ventila en un santiamén. Su madre Abigail (Rachel Weisz) le echa la bronca y le dice que no pueden revelar todos, mientras que su padre Jack (Mark Wahlberg) se compromete a revelar uno al mes. Si supieran que la foto de quien mató a su hija estaba en ellas, no hubiesen puesto tantas pegas, sobre todo Abigail.


Sí, a Susie la mata un vecino de su misma calle, alguien con quien sus padres habían estado hablando en fechas recientes, alguien a quien de hecho interroga y cuya casa inspecciona el detective encargado del caso Len Fenerman (Michael Imperioli). Esa persona es, y no es spoiler porque se sabe desde muy al principio, George Harvey (Stanley Tucci) quien convence a Susie de que vea una cosa y esta se da tiempo demasiado tarde de su grave error.

Lo único de Susie que aparece es un gorro de lana que su madre le da la misma mañana de su desaparición y muerte. Nada más. Por ello la chica queda atrapada entre el cielo y la Tierra, un lugar cambiante donde conoce a otra niña que le dice que debió seguir hacia delante porque alguien percibió la presencia de su espíritu en la Tierra. Esa persona es Ruth Connors (Carolyn Dando), la “rarita” del colegio de Susie quien se acaba haciendo amiga del chico al que Susie le ponía ojitos y viceversa, Ray Singh (Reece Ritchie). Aunque, su padre y su hermano Buckley (Christian Ashdale) también parecen notar su presencia.


Con su abuela (Susan Sarandon) yendo a casa de los Salmon para ayudar a Abigail, y su padre tratando de descubrir quién acabó con la vida de su pequeña, Susie tratará desde ese otro mundo de hacer que descubran a su asesino quien despertará hasta las sospechas de su hermana Lindsey (Rose McIver).  Lo cierto es que el espectador no ve en ningún momento qué es lo que le ocurre a la chica exactamente pero una se hace a la idea sobre todo al ver el comportamiento de su asesino y descubrir algunos datos sobre el mismo.

“The Lovely Bones”, basada en una novela de Alice Sebold, es una mezcla de géneros. Ofrece drama e intriga y alguna pincelada nada oscura sobre todo con la llegada de la abuela al hogar Salmon. Es una original forma de contar una historia sobre un asesinato en la que la perspectiva de la víctima tiene mucho peso y sus ansias de venganza hacen que algún personaje actúe como actúa.
El mundo donde Susie queda atrapada recuerda en ocasiones a la serie “Criando Malvas” (Pushing Daisies) y la resolución de la historia es, cuanto menos, irónica.

Decir que hay momentos en los que “The Lovely Bones” toca la fibra sensible del espectador. Es sin duda un buen filme con un reparto muy bien seleccionado donde brilla con luz propia esa joven que seguro llegará a ser una gran actriz llamada Saoirse Ronan. Stanley Tucci recibió una nominación al Oscar por su papel de asesino, donde proyecta una imagen muy diferente a la que nos tiene acostumbrados consiguiendo dar grima y que el espectador le desee lo peor.

Recomendable filme.