Blancanieves una maravilla técnica muda, en blanco y negro y muy cañí

Año: 2012.
País: España.
Dirección: Pablo Berger.
Guión: Pablo Berger.
Reparto: Sofía Oria, Macarena García, Maribel Verdú, Ángela Molina, Daniel Giménez Cacho, Inma Cuesta, Ramón Barea, José María Pou, Pere Ponce, Emilio Gavira, Ignacio Mateos, Pere Vall, Sergio Dorado.
Duración: 105 minutos.

La trilogía de “Blancanieves” de este 2012 se completa con el segundo largometraje del director y guionista bilbaíno Pablo Berger. Sin haber sido estrenada el filma ya fue seleccionado para intentar competir por el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa y, ojalá tenga suerte.

Inspirada en el cuento de los hermanos Grimm, en la “Blancanieves” de Berger la protagonista no es una princesa, la madrastra no tiene un espejo mágico y el cazador tampoco un hacha. El filme empieza con una corrida de toros en Sevilla donde el matador Antonio Villalta (Daniel Giménez Cacho) se dispone a torear seis reses. El drama se palpa cuando el torero lanza su montera a su mujer Carmen de Triana (Inma Cuesta), embarazadísima y famosísima cantaora y bailaora flamenca, que está viendo el acontecimiento junto a Doña Concha (Ángela Molina), su madre.

El drama ocurre tras el nacimiento de Carmencita (Sofía Oria)  que acaba viviendo con su abuela y después en el cortijo de su padre y su madrastra Encarna (Maribel Verdú) que encarga a la niña los peores trabajos del lugar y la trata muy mal.

Ya de mayor, Carmencita sufre el ataque del chófer-amante-de-la-madrastra Genaro (Pere Ponce), encargado por la bruja de la historia, que la da por muerta en un río de donde la saca quien se convertirá en el príncipe azul de la chica. Carmencita, no se acuerda de quién es así que sus nuevos compañeros de viaje, seis enanitos que se dedican a hacer un espectáculo taurino por pueblos bajo el nombre de “Los 7 Enanitos” (genial el momento en el que a uno de ellos le da por echar cuentas) le ponen el nombre de Blancanieves, por el cuento.

Y así, de la noche a la mañana el espectáculo cambia su nombre a Blancanieves y Los 7 Enanitos al demostrar la joven su arte para el toreo. Pero una manzana envenenada hará que todo acabe… ¿O no?

Lo he puesto en el título de esta crítica y lo quiero remarcar, “Blancanieves” es una maravilla técnica en la que su director demuestra la gran visión para el cine que tiene con unos planos impresionantes, unas secuencias muy bien pensadas y unas geniales transiciones. Cuadros de diálogo hay pocos porque la historia es muy clara y no necesita más, la música cumple bastante bien su función aunque hay alguna pieza que no acaba de encajar con su secuencia.

El filme es muy original, muy cañí también ya que homenajea al mundo de los toros y al flamenco a su manera y aunque ambos mundos no gusten como me pasa a mí, creo que Berger ha hecho una muy buena película ya que ha sido todo un acierto  por su parte hacerla como es, muda y en blanco y negro.  Es una obra dramática con pinceladas de comedia.

Del reparto, me quedo con las dos Carmen-Blancanieves, tanto la niña Sofía Oria como Macarena García que lo hacen francamente bien, Daniel Giménez Cacho logra transmitir mucho, Ángela Molina está perfecta en su breve papel y Maribel Verdú cumple como la malvada madrastra estirada aunque, mucho mérito de cómo se la ve lo tienen los planos de ella que hay.

Y ahora el pero, el único aparte de lo de la música que he comentado que le puedo poner y es el final del filme. Durante minutos pensé cómo se iba a cerrar la historia y creo que es lo más flojo, particularmente me dejó algo fría pero no estropeó mi visión del resto.

“Blancanieves” es una película muy arriesgada pero recomiendo verla porque su factura es, lo reitero, maravillosa.

Por cierto, Macarena García ha ganado la Concha de Plata del Festival de Cine de San Sebastián, premio compartido con otra actriz, y el filme se ha llevado el Premio del Jurado.