Australia: épica, aventuras y amor

Título original: Australia.
Año: 2008.
País: Australia, Estados Unidos, Reino Unido.
Dirección: Baz Luhrmann.
Guión: Stuart Beattie, Baz Luhrmann, Ronald Harwood, Richard Flanagan.
Reparto: Nicole Kidman, Hugh Jackman, Brandon Walters, David Wenham, Bryan Brown, David Gulpilil, David Ngoombujarra, Yuen Wah, Ben Mendelsohn, Jacek Koman, Essie Davis, Ray Barrett, Lillian Crombie, Ursula Yovich.
Duración: 145 minutos.

Lady Sarah Ashley (Nicole Kidman) hereda un rancho en Australia tras la muerte de su marido a manos, supuestamente, de Rey Jorge (David Gulpilil) un hechicero nativo abuelo de Nullah (Brandon Walters) un crío de doce años que vive en el rancho escondido por ser mulato, y es que es fruto de los abusos cometidos por Neil Fletcher (David Wenham) a su madre Daisy (Ursula Yovich). Y, si la policía encuentra al chico, se lo llevará.

Tras echar Fletcher de su rancho, Sarah se encuentra sola para hacerse cargo del ganado por lo que convence a un cowboy llamado Drover (Hugh Jackman) de que la ayude y así va junto con él y otras personas que viven en el rancho, el pequeño Nullah incluido, a llevar el ganado hasta Darwin, para venderlo y que se lo lleven en barco. Claro que, el rey del ganado de la zona es King Carney (Bryan Brown) un hombre rico que pretende quedarse con el rancho de Lady Ashley y para el que Fletcher acaba trabajando.

Eso pasa en la primera mitad de la película, llena de aventuras y donde empieza  florecer la historia de amor entre Sarah y Drover. En el resto hay algo de épica, más amor, el malo malísimo de manual y guerra porque “Australia” está ambientada cuando estalla la Segunda Guerra Mundial y Sarah deberá luchar por su rancho, su amor, Nullah y su vida ya que los japoneses, tras arrasar en Pearl Harbor fueron a arrasar por Australia.

Asimismo, en el filme se ven tradiciones aborígenes aunque esta es la parte que más cojea del mismo en mi opinión sobre todo cuando la crítica de lo que sucedía con los niños mulatos se queda en nada.

Pero, me ha gustado “Australia” a pesar de que más que una superproducción para la gran pantalla en ocasiones parece una miniserie hecha para televisión, sobre todo porque lo falso se nota que es muy falso (decorados, algún paisaje…), en la que el drama se mezcla con lo romántico y que consigue tocar la fibra sensible.