Hotel Transilvania o cómo los monstruos también pueden ser divertidos

Título original: Hotel Transylvania.
Año: 2012.
País: Estados Unidos.
Dirección: Genndy Tartakovsky.
Guión: Peter Baynham, Robert Smigel.
Reparto: Adam Sandler, Andy Samberg, Selena Gómez, Kevin James, Fran Drescher, Steve Buscemi, Molly Shannon, David Spade, CeeLo Green, Jon Lovitz, Chris Parnell.
Duración: 89 minutos.

El conde Drácula perdió a su mujer hace muchos años y decidió alejarse de los humanos y proteger a su pequeña vampirita Mavis de dicho mundo ya que para él los humanos son monstruos. Así que manda hacer reformas en su castillo y lo convierte en un hotel para que los de su especie, léase hombres y mujeres lobo, gremlins, masas verdes, frankensteins, momias y demás, se alojen.

Drácula organiza una fiesta, como cada año, por el cumpleaños de Mavis pero su 118 cumpleaños es especial porque es cuando Drácula le permite, al fin, ir a ver el mundo exterior y lo que la chica encuentra no es de su agrado por lo que decide aparcar su sueño de ir a conocer mundo.

Los planes del conde se tuercen cuando un humano de nombre Jonathan irrumpe en el hotel y debe fingir que es otro monstruo con algo de maquillaje y un disfraz para que sus amigos no se den cuenta. Claro que, Mavis por fin tiene a alguien de su edad con quien hablar y pasar el rato y Jonathan también se fija en ella.

Y, fingiendo ser lo que no es, el chico viajero se gana el afecto de todos y las suspicacias de algunos.

De la mano de Sony Animation Studio, “Hotel Transilvania” demuestra que los monstruos también pueden ser divertidos y es que el filme está plagado de toques de humor por parte de varios personajes por lo que las risas están aseguradas.

Me ha parecido una buena película tanto para los niños como para quienes no lo son tanto y entretenidísima de principio a fin, y es que se pasa volando. Cuenta con unos dibujos muy bonitos en los créditos finales del filme y el doblaje no está mal. Me gusta cómo lo han hecho Santiago Segura (Drácula), Mario Vaquerizo y Alaska (señor y señora Frankenstein) aunque no entiendo por qué ese acento andaluz de los lobos ni el argentino de los gremlins pero vaya, supongo que será para demostrar que entre los monstruos también hay diversos acentos.

Y, muy bueno lo del hombre invisible y sus gafas a lo Woody Allen. La voz castellana si es la habitual del neoyorkino y me hizo visualizarle y esperar que e cualquier momento se apareciera como un dibujo animado claro que, la voz original se la pone David Spade, nada que ver con el bueno de Woody. Hay un momento del filme, además, que recuerda a El Gato con Botas de “Shrek” y la película homónima.

Una película muy recomendable y con un mensaje muy positivo.