Gru, mi Villano Favorito o cómo a un ladrón le acaban robando el corazón

Poster de Gru, Mi Villano Favorito

Título original: Despicable Me.
Año: 2010.
País: Estados Unidos.
Director: Pierre Coffin, Chris Renaud.
Guión: Cinco Paul, Ken Daurio.
Reparto: Steve Carell, Jason Segel, Russell Brand, Julie Andrews, Kristen Wiig, Will Arnett, Miranda Cosgrove, Dana Gaier, Elsie Fisher, Chris Renaud, Jermaine Clement, Pierre Coffin, Jack McBrayer.
Duración: 95 minutos.

Gru es un villano muy inteligente que se gana la vida robando. No es amable con nadie, más bien todo lo contrario, tal vez eso le venga de su madre que cuando era niño en vez de interesarse por lo que a Gru le gustaba pasaba de él olímpicamente.

Pero se descubre que alguien ha robado algo inmenso y Gru quiere apuntar más alto, nunca mejor dicho porque se fija en la luna. Claro que, para conseguirla debe robar antes algo que tiene quien se convierte en su archienemigo, un tipo de nombre Vector a quien el banco que financia a los ladrones sigue dando dinero mientras que a Gru le niega sus proyectos porque no ha conseguido resultados tan buenos.

Gru y Vector en Gru mi Villano Favorito
Con el doctor Nefario y los minions (unos bichitos amarillos de lo más simpático) trabajando en el laboratorio secreto que esconde bajo su casa, Gru debe robarle a Vector un aparato que hace que las cosas se vuelvan más pequeñas para poder llevarse la luna a la Tierra. ¿Pero cómo acceder a la fortificación de Vector?

Ahí es donde entran tres huerfanitas de nombre Margo, Edith y Agnes a las que Gru adopta para que cuando vayan a venderle galletas a Vector pueda poner en marcha su plan. Pero claro, quien desea robar la luna acaba con el corazón robado por esas tres crías a las que no puede evitar coger afecto.

Edith, Agnes y Margo en Gru mi Villano Favorito
“Gru, mi Villano Favorito” es un entretenido filme de animación con una historia original en parte y previsible por la otra pero emotiva al fin y al cabo que se disfruta durante todo su metraje. Recomendable para toda la familia, sin duda.