El Color del Crimen o cómo la desaparición de un niño crea problemas raciales

Poster de El Color del Crimen

Título original: Freedomland.
Año: 2006.
País: Estados Unidos.
Director: Joe Roth.
Guión: Richard Price.
Reparto: Samuel L. Jackson, Julianne Moore, William Forsythe, Edie Falco, Ron Eldard, Aunjanue Ellis, Anthony Mackie, LaTanya Richardson, Clarke Peters, Domenik Lombardozzi, Peter Friedman, Fly Williams III.
Duración: 113 minutos.

Brenda Martin (Julianne Moore) acude al hospital con las manos ensangrentadas. Del centro llaman a la policía y allí se persona el detective Lorenzo Council (Samuel L. Jackson) que curiosamente vive en la misma zona de la ciudad donde trabaja Brenda en un colegio, un barrio afroamericano donde Lorenzo actúa de intermediario para entregar a la policía de otro distrito a quienes han cometido algún delito.

Samuel L. Jackson en El Color del Crimen
Lorenzo interroga a Brenda que afirma que alguien la sacó de su coche, la arrastró por un parque, de ahí la sangre, y se llevó su coche. Claro que, dentro del coche estaba su hijo Cody de cuatro años.

A partir de ahí, Lorenzo deberá descubrir si lo que Brenda le cuenta es verdad o no aunque en un principio parece creerla pero además, como la mujer acusa a un chico del barrio, lidiar con las críticas que recibe por ayudar a la mujer en detrimento de parar las revueltas que surgen en su barrio.

La premisa de “El Color del Crimen” no está mal a primera vista pero poco a poco la historia desvaría incluyendo precisamente el tema de los problemas raciales y dejando un gran frente abierto por esa parte. No sé cómo será la novela de Richard Price pero o bien no la supo llevar a la gran pantalla o también se pierde.

Edie Falco y Julianne Moore en El Color del Crimen
Lo más destacable es el trabajo de Samuel L. Jackson porque Julianne Moore no está del todo mal pero a veces parece muy exagerada y desde el principio por cómo actúa la historia que sostiene no huele nada bien.Y, hay una escena genial en la que el personaje al que interpreta Edie Falco utiliza la psicología inversa con el de Julianne Moore.

En definitiva. es una muestra más de cómo un argumento que puede resultar interesante no sigue un buen curso y acaba en filme mediocre. Prescindible.