The Loveless, la primera muestra del cine de Kathryn Bigelow

Poster de The Loveless

 

Título original: The Loveless.
Año: 1982.
País: Estados Unidos.
Director: Kathryn Bigelow, Monty Montgomery.
Guión: Kathryn Bigelow, Monty Montgomery.
Reparto: Willem Dafoe, Robert Gordon, Marin Kanter, J. Don Ferguson, Tina L’Hotsky, Elizabeth Gans, Margaret Jo Lee, Lawrence Matarese, Jane Berman.
Duración: 82 minutos.

Un grupo de moteros capitaneados por un joven chulesco de nombre Vance (Willem Dafoe) se dirige a una carrera en Daytona parándose en un pueblo del sur porque la moto de uno de ellos se ha estropeado y quieren arreglarla.

Willem Dafoe en The Loveless

Lo de pueblo tal vez sea decir demasiado porque a parte de una gasolinera, una cafetería, un bar y un motel no hay nada más. La música, los coches y la ropa son claros indicativos de que la historia se sitúa en los años cincuenta y que se trata del sur de Estados Unidos queda muy claro en comentarios sobre las personas de color.

Vance espera a sus compañeros en la cafetería donde no es bien recibido por su dueña aunque sí con interés por la camarera. Todo transcurre en un día y mientras algunos ven a los moteros como una amenaza otros los reciben como una especie de aventura.

Moteros de The Loveless

Si bien ellos no se meten con nadie quienes no les aceptan les miran con recelo y con aires de superioridad. Y ahí está el mensaje de la película para mí,  ya que unos perdedores que viven en medio de la nada y que para nada son perfectos, la historia de algunos es muy triste, se permiten juzgar a unos moteros por sus pintas cuando no lo hacen con quienes viven cerca de ellos demostrando una doble moral.

Este filme independiente fue el primero dirigido y escrito por Kathryn Bigelow, a medias con Monty Montgomery, y lo hizo cuando aún estudiaba en Nueva York, y supuso el primer papel protagonista,  el primero con acreditación, para Willem Dafoe.

Marin Kanter y Willem Dafoe en The Loveless

Vance dice en un momento dado del filme que van rápido hacia ninguna parte (going nowhere fast) y no pude evitar acordarme de otra historia de moteros en la que también salía Willem Dafoe, “Calles de Fuego” (Streets of Fire).

No es una gran película y se nota bastante que la directora la hizo como una especie de ópera prima experimental pero la fotografía y cómo están pensados los planos además del uso de la música están muy bien. Willem Dafoe, además, tiene el aire necesario para que el personaje sea creíble.

Cuanto menos es curiosa y aunque apenas pase demasiado, tiene un final de traca.