Entrevista con Olga Arlauskas y Nikita Tikhonov-Rau, directores del documental In Aut

Nikita Tikhonov-Rau y Olga Arlauskas directores de In Aut

El ser humano es capaz de impresionar para bien y también para mal. Quedándonos con la vertiente buena, merece la pena conocer la historia de Sonia Shatalova, una chica rusa autista que tiene mucho que decir a pesar de no poder articular palabra. Su historia, con guión basado en los diarios que la propia Sonia escribió entre los 8 y los 18 años, la cuentan la pareja rusa Olga Arlauskas y Nikita Tikhonov-Rau en el documental “In Aut”.

El preestreno europeo fue ayer mismo en Madrid y antes de que marcharan hacia allí tuve la oportunidad de charlar con ellos un rato.

¿Cómo surgió la idea de contar la historia de Sonia?

Olga Arlauskas: Hace muchos años leí en Internet unos poemas por casualidad. Me encantaron y cuando vi que la autora era una niña de ocho años con autismo y muda, se me revolcó todo por dentro. La intenté encontrar, también a sus contactos, escribí mails pero no hubo respuestas.

Hace un par de años cuando NIkita y yo nos pusimos a trabajar en el documental “Marcados”, nuestro anterior trabajo, pensamos que era un buen momento para entrevistarla, grabarla, estar con ella y conocerla en persona. Pudimos encontrarla y ya tenía 18 años. Formó parte del documental anterior pero como había muchos personajes el tiempo que le dedicamos era insuficiente y decidimos hacer un documental dedicado íntegramente a ella.

Su poesía nos llamó muchísimo la atención y necesitábamos un tiempo de madurez para realizar el documental y nos ha llegado ahora.

Estuve viendo el documental y me apreció increíble que una niña escribiera eso y más teniendo en cuenta que es autista. Es increíble.

Nikita: Me alegro mucho de que la poesía de Sonia pueda superar las barreras internacionales y de que la gente que la ve entienda la película. Para mí es sorprendente, la poesía se abre fuera del idioma que utiliza para realizarla.

Olga: Sí, pese a que ha sido escrita por una persona con autismo y muda, en otro idioma y en otro país ha conseguido romper barreras con su pensamiento, lo que quiere decir que ese pensamiento merece mucho la pena.

¿Compartís la idea de Sonia de que las palabras pueden cambiar el mundo en el que vivimos?

Olga: Hay ideas que no compartimos, no me opongo a sus ideas y las respeto mucho, pero hay ideas a las que yo a mis treinta y pico años no he llegado. No tengo esa madurez, no tengo esa sabiduría que a veces me parece que estoy viendo a una persona de noventa años.

Hace un año Nikita y yo empezamos a ir a clases de filosofía. Me dí cuenta de que todos los libros de los que me hablaba el profesor ya los había leído Sonia porque ella opera con unos términos filosóficos. Tiene una visión filosófica del mundo.

Nikita: Y no lo ha aprendido, lo ha absorbido, es algo intuitivo.

Sí, es increíble que alguien que no puede ni salir de casa sola con su problema piense así y escriba como escribe.

Olga. Estamos pensando hacer un segundo capítulo porque, esto no está en la película. Cuando era pequeña y empezaba a demostrar lo que sabía y de lo que era capaz la gente se quedaba de piedra. Decían “esto no puede ser, seguro que es la madre que mete ahí la mano” y a lo largo de los años que ha estado acompañada por diferentes profesores, médicos y psicólogos han visto que todo sale de su propia cabeza y que es capaz de improvisar una serie de respuestas a preguntas super complejas de entrada.

Nosotros tenemos una entrevista grabada que la hicimos después de grabar el documental con un profesor suyo que le daba matemáticas, y que es un cerebro. Cuando le preguntábamos que cómo Sonia podía tener tanto talento nos contestaba que le daba rabia que no se hubiese interesado por las matemáticas en vez de por la poesía porque es un genio en ellas. Decía que era una máquina, un Bill Gates, que su cabeza es como un ordenador capaz de resolver problemas matemáticos que matemáticos con formación tardan un par de días. Ella los resuelve al momento.

NIkita: El autismo es una enfermedad y hay que curarla pero es otra visión del mundo también. Sonia es exclusiva, de todas formas.

¿Cuál fue el mayor desafío que tuvisteis a la hora de realizar el documental?

Nikita: Cada persona tiene sus temas x que le preocupan a nivel personal, nosotros los tenemos. Hay cosas que te pueden sorprender más o menos pero que te lleguen al corazón es más difícil. Nos ha empezado a preocupar el sentido de la vida ¿para qué vivimos? Seguro que no es solamente para comer pinchos deliciosos y comprarnos ropa, habrá algo más. Eso es agradable pero tiene que haber algo más y Sonia nos ha respondido a la pregunta. Es doblemente sorprendente que venga de una persona minusválida e incapaz de hablar. Esto da la vuelta a todo, de ahí el título de la película, estás fuera de juego. Nos dimos cuenta de que los que estábamos fuera de juego éramos nosotros, no ella.

¿El título entonces es “Fuera de Juego”?

Olga: Sí, es un juego de palabras. En vez de In Out, en inglés, pusimos Aut por lo del autismo.

¿Os atraen más los documentales que otros géneros?

Olga: Nos gusta mucho la ficción también pero puede que sea también por la madurez. No nos han entrado tantas ganas de hablar a través de la ficción, todavía somos capaces de hacerlo a través del documental. Quizá ese sea nuestro lenguaje y no haga falta cambiarnos porque el documental es una forma de hablar muy eficaz, sobre todo cuando tratas temas muy sinceros, honestos e hirientes. Creo que el mejor instrumento o lenguaje para hablar de cosas así es el documental porque la ficción no es real, ha salido del cerebro de alguien y el documental sale de la mirada de una persona que mira la vida real, no es nada inventado, es la vida que es sorprendente.

A la hora de elegir los temas ¿preferís los de actualidad o, como en este caso, los que encontráis por casualidad?

Nikita: Es algo muy personal. Hay mucho cine documental para sorprender o hacer gracia, que va a emocionar a la gente de manera más premeditada. Para nosotros el cine documental es nuestra forma de hablar de lo que no nos gusta para cambiarlo y en Rusia, donde vivimos, hay muchas cosas con las que no estamos contentos. También lo hacemos para hablar de lo que nos gusta. En el caso de “In Aut” hay cosas que no nos gustan de las que hemos hablado y hay cosas que sí nos gustan de las que hemos hablado. Es una mezcla.

Los periódicos y revistas hablan del momento de hoy, ese es su objetivo. Para nosotros el cine documental es un medio para hablar sobre hoy pero de forma artística, es periodismo artístico para nosotros. No queremos que la película viva cien años, si pasa perfecto pero si no nos interesa más el momento de hoy.

Olga: Es un documento de hoy.

Nikita: La película no es solo sobre Sonia, es sobre todos nosotros hoy, sobre el momento histórico de Rusia, de la gente encerrada en el mundo del consumismo.

¿Estáis trabajando ya en algún otro proyecto?

Olga: En varios.

Nikita: Nos gustaría hacer un documental que se llamara “Crisis” sobre la crisis de valores en Europa, la económica, la de las ideas de la tolerancia y la globalización… Hay muchas cosas encerradas en esa palabra.

Olga: Una crisis siempre es el comienzo de algo nuevo, lo viejo se muere y empieza lo nuevo, y nos gustaría hacer una investigación documental sobre lo que está pasando, en las cabezas de la gente sobre todo. Nos gustaría sacar la historia de personas que vivan la crisis de forma especial, que están al límite.

Nikita: Lo que nos gustaría sería hacer un gran documental de varios capítulos que englobe varios países de la Unión Europea con varias historias.

Os dejo el  trailer de “In Aut” a continuación por si os entra la curiosidad. Es un documental de cincuenta minutos de duración dividido en varias partes y, como digo, la historia de su protagonista es sorprendente.