Ganadores de los Premios Goya 2013

Pablo Berger con su Goya 2013

El domingo se dieron en Madrid los vigesimoséptimos Premios Goya y los ganadores en las principales categorías fueron:

Mejor Película: Blancanieves.

Mejor Dirección: Juan Antonio Bayona por “Lo Imposible”.

Mejor Dirección Novel: Enrique Gato por “Las Aventuras de Tadeo Jones”.

Mejor Guión Original: Pablo Berger por “Blancanieves”.

Mejor Guión Adaptado: Javier Barreira, Gorka Magallón, Ignacio del Moral, Jordi Gasull y Neil Landau por “Las Aventuras de Tadeo Jones”.

Mejor Interpretación Femenina Protagonista: Maribel Verdú por “Blancanieves”.

Mejor Interpretación Masculina Protagonista: José Sacristán por “El Muerto y Ser Feliz”.

Mejor Interpretación Femenina de Reparto: Candela Peña por “Una Pistola en cada Mano”.

Mejor Interpretación Masculina de Reparto: Julián Villagrán por “Grupo 7”.

Mejor Actriz Revelación: Macarena García por “Blancanieves”.

Mejor Actor Revelación: Joaquín Núñez por “Grupo 7”.

Mejor Música Original: Alfonso de Vilallonga por “Blancanieves”.

Mejor Canción Original: No te Puedo Encontrar de “Blancanieves”.

Mejor Película de Animación: Las Aventuras de Tadeo Jones.

Goya de Honor Concha Velasco.

Concha Velasco y su Goya de Honor 2013

Antes de nada, enhorabuena a Pablo Berger y a su maravillosa “Blancanieves”, la mejor película estrenada en 2012 en España y una de las mejores películas hechas en este país.

Tenía intención de ver toda la gala pero, aguanté alrededor de hora y cuarto. Me vino genial que le dieran el Goya de Honor tan pronto a Concha Velasco porque así pude verla contando una anécdota que forma parte de su espectáculo teatral biográfico (muy recomendable, por cierto) y decidir marcharme a dormir.

No aguanté no y para más inri vi al día siguiente que entregando menos premios la gala de los Goya es más larga que la de los Oscars y, claro, a diferencia de en aquellos, en nuestros premios del cine parece que no se pueden separar las churras de las merinas, es decir, el cine de la política.

Creo firmemente en la libertad de expresión, faltaría más, pero no me parece que lo que debe ser la fiesta del cine español, como se la llama, la entrega más importante de unos galardones cinematográficos en España se convierta en una plataforma donde los chistes sean sobre los políticos, la corrupción, la monarquía o la inseguridad de los edificios.

Y ojo, que Eva Hache estuvo muy bien, pero ¿no se puede hablar de cine? Porque poco hablaron de él, la verdad. Claro que, más grave me parece todavía que el Presidente de la Academia diera a entender que como las películas de este año tienen menos subvención que las del año pasado van a ser muchísimo peores. ¡Por favor! Por cierto, señor González Macho, existe una cosa llamada teleprompter, que queda más bonito leer una pantalla que no un puñado de folios.

Pero ¿y esos sobres? Que digo yo que si el notario sabe quiénes han sido los ganadores y los sobres con sus nombres se han cerrado ¿por qué pululaban sobres con la chuleta de quiénes recogían el premio en caso de que el premiado no estuviera por allí? He visto diferentes entregas de premios y nunca he visto eso. ¡Cutres! Luego pasa lo que pasa y la pobre Adriana Ugarte pensaría “tierra trágame”.

De verdad, entiendo la crispación de un sector que cada vez está peor. Entiendo que son ciudadanos como cualquier otra persona y que también sufren la ineptitud de la política y de la justicia pero ¿de verdad que no se pueden celebrar unos premios de cine para hablar de cine? Y criticar, sí, pero desde la perspectiva cinematográfica no mezclando todo.

En fin, que no pude con la gala por aburrida, por salirse del tiesto (¿qué me esperaba?) y porque me cabrea que porque un actor no sea español no pueda ganar un Goya que tenga más que merecido. Ay Tom Holland, ese premio era tuyo, pero no, ganó un actor con muchos años de teatro a sus espaldas que aún así es actor revelación, la categoría más estúpida de los Goya.