La Vida de Pi, una bonita aventura visual

Poster de La Vida de Pi

Título original: Life of Pi.
País: Estados Unidos, Taiwan.
Año: 2012.
Director: Ang Lee.
Guión: David Magee.
Reparto: Suraj Sharma, Irrfan Khan, Rafe Spall, Ayush Tandon, Adil Hussain, Tabu, Mohd Abbas Khaleeli, Elie Alouf, Andrea Di Stefano, Shravanthi Sainath, Gérard Depardieu.
Duración: 122 minutos.

Un escritor (Rafe Spall) decide contar la historia de Pi (Irrfan Khan de adulto, Suraj Sharma durante la mayor parte del metraje), una historia que el tío del ya hombre de cincuenta y tantos años, Mamaji (Elie Alouf), le dice que merece la pena conocer.

Y así Pi le narra cómo se crió en una colonia francesa en la India donde sus padres regentaban un hotel con jardín botánico y zoo y que en su viaje a Norteamérica en un barco en el que iban sus padres, su hermano y todos los animales que iban a vender, Pi acaba en medio del inmenso océano con un tigre en su barca luchando por sobrevivir.

Pi y el Tigre en La Vida de Pi

Es un filme con su introducción, los orígenes del protagonista, su aprendizaje y curiosidad por diferentes aspectos de la vida como la religión; su nudo, el cuerpo central de la película en la que Pi intenta sobrevivir; y el desenlace que incluye una sorpresa aunque creo que la respuesta a la pregunta que se formula está clara.

Contada a través de flashbacks, “La Vida de Pi” es una bonita aventura visual con mucho croma, bien hecho nada de cutreces, y efectos digitales pero una muy buena fotografía y una historia que puede dejar una sonrisa. A mí me pasó, lo admito, y me gustó que así fuera porque me daba pereza ver la película y me alegro mucho de haberlo hecho. Ahora, sonrisa de satisfacción ante lo visto ya que es un drama que se acentúa más, si cabe, al final.

Fotograma de La Vida de Pi

Se ve que decían que el best seller “La Vida de Pi”, escrito por Yann Martel, no se podría llevar al cine pero en la ochenta y cinco edición de los Oscar se convirtió en la triunfadora con cuatro estatuillas, entre ellas la de Mejor Director. Me ha gustado y creo que merece la pena verse.