El Mago de Oz: Sigue el camino de baldosas amarillas

Poster de El Mago de Oz

Título original: The Wizard of Oz.
País: Estados Unidos.
Año: 1939.
Director: Victor Fleming.
Guión: Noel Langley, Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf.
Reparto: Judy Garland, Ray Bolger, Bert Lahr, Jack Haley, Margaret Hamilton, Frank Morgan, Clara Blandick, Charley Grapewin, Billie Burke.
Duración: 101 minutos.

“Toto, me parece que ya no estamos en Kansas”, le dice Dorothy (Judy Garland) a su perro cuando aterrizan con su casa en un mundo lleno de color que poco después descubrirán como Oz. Y es que la niña escapa de su casa de Kansas en la que vive con su tía Em (Clara Blandick) y su tío Henry (Charley Grapewin) porque la dueña de gran parte de su pueblo, la señora Gulch (Margaret Hamilton), iba a entregar a Toto a las autoridades por morder a su gato.

Judy Garland en El Mago de Oz

Pero tras un breve encuentro con el profesor Marvel (Frank Morgan), que se supone que le la mano y ve cosas en su bola de cristal, hace que Dorothy vuelva a casa justo cuando un tornado se aproxima. Entra en su habitación y al reventar la ventana cae desmayada empezando a tener un sueño extraordinario, donde encontrará muchas caras conocidas aunque no caiga en ello, en el que la casa sale volando hasta caer encima de la Malvada Bruja del Este en la ciudad de los Munchkins en el lejano país de Oz, del que pensará que es ese lugar más allá del arcoiris sobre el que sueña.

Dorothy es recibida por los pequeños habitantes de la ciudad como una heroína y la bruja buena Glinda (Billie Burke) le indicará que debe seguir el camino de baldosas amarillas para llegar hasta el Mago de Oz y que él le ayude a volver a casa. Claro que la Malvada Bruja del Oeste (Margaret Hamilton), hermana de la fallecida, clama venganza y quiere recuperar los zapatos rojos de su hermana, ahora en posesión de Dorothy.

Margaret Hamilton, Judy Garland y Billie Burke en El Mago de Oz

En busca del Mago de Oz, Dorothy hará tres amigos: el Espantapájaros (Ray Bolger) que le pedrá al Mago un cerebro; el Hombre de Hojalata (Jack Haley) que le pedirá un corazón, y el León (Bert Lahr) que le pedirá coraje porque es un miedica.

De camino a Ciudad Esmeralda, donde está el Mago tendrán que combatir a la Malvada Bruja del Oeste, empeñada en lograr su propósito.

Tenía ganas de ver de nuevo este filme que no veía de nuevo desde que era una cría. Podría ser la película con el mayor número de directores porque, aunque solamente acreditado Victor Fleming, también la dirigieron Mervyn Leroy, George Cukor, Norman Taurog y King Vidor.

Los protagonistas de El Mago de Oz van a ver al Mago

“El Mago de Oz” es una película basada en el libro del mismo título de  L. Frank Baum, que está hecha de manera muy simple sin quitarle mérito alguno a quienes hicieron los decorados y los fondos.

No impresiona ya tanto ver pasar de ese color sepia de Kansas a todo el alegre colorín de Oz pero es uno de los mejores momentos del filme. Las canciones son pegadizas aunque alguna se alarga demasiado y tal vez lo peor de la película sea que es muy estático todo, es decir, se nota tanto que es falso todo lo que rodea a los protagonistas que cuando corrían tenían que pararse casi en seco para no darse de narices contra el falso horizonte.

Judy Garland consigue transmitir la inocencia de Dorothy, los actores que hacen del León, el Espantapájaros y el Hombre de Hojalata lo hacen muy bien y Margaret Hamilton como doblemente malvada está genial.

Fotograma de El Mago de Oz

Es un clásico por derecho propio más por lo que pudo suponer para el cine y su uso del color que por su técnica que no tiene mérito alguno aunque, hay que destacar que por pasados de moda que estén, hablamos del año 1939, los efectos especiales son muy meritorios y no me chirrían.