Antiviral, o cómo hacer una película muy rara sobre los virus y la fama

Poster de Antiviral

 

Título original: Antiviral.
País: Canadá.
Año: 2012.
Director: Brandon Cronenberg.
Guión: Brandon Cronenberg.
Reparto: Caleb Landry Jones, Sarah Gadon, Sheila McCarthy, Malcom McDowell, Joe Pingue, Wendy Crewson, Reid Morgan, James Cade.
Duración: 108 minutos.

Syd March (Caleb Landry Jones) trabaja en una empresa en la que hacen virus y comercian con ellos. Claro que son virus que tienen los famosos ya sea un herpes, un resfriado o cualquier otra cosa pero los fans comen hasta las células que sus ídolos venden en forma de salchichas o de tocino así que ¿por qué no inyectarse un herpes, por ejemplo y tenerlo en el mismo lugar que tu estrella favorita?

Pero Syd trabaja con un grupo pirata que comercia con esos virus también y es que el chico parece no estar muy contento con su trabajo. Eso sí, se inyecta sin que le vean virus varios para acabar teniendo lo mismo que la persona a la que más idolatra, Hannah Geist (Sarah Gadon), la imagen de la empresa para la que el chico trabaja.

Fotograma de Antiviral

Y, aunque en un principio parece que Syd se preocupa por lo que le pueda pasar a Hannah, al final se ve que es otro fan que haría cualquier cosa por chuparle la sangre… literalmente.

A Brandon Cronenberg hay que agradecerle la originalidad de la historia pero “Antiviral” es una película extremadamente rara que si pretende hacer una crítica de la fama y de los fans se queda corta, muy corta, y además la ambientación no ayuda.

El color blanco está muy presente a lo largo de todo el metraje. Es todo, a excepción de un par de lugares, tan aséptico que da repelús y eso que no hacen más que aparecer agujas por todas partes y primeros planos de pinchazos en los brazos, y ese blanco contrasta además con todo el rojo de la sangre que aparece mucha.

Malcom McDowell y Caleb Landry Jones en Antiviral

Me gustaría saber qué es lo que Cronenberg ha pretendido realmente con esta película porque no ha conseguido llegarme, la verdad, y no me ha hecho ni reflexionar ni nada por el estilo. No la recomiendo porque ni siquiera me parece que el final lleve a ninguna parte.