Delitos y Faltas: Crimen, amor y mucha palabrería

Poster de Delitos y Faltas

Título original: Crimes and Misdemeanors.
País: Estados Unidos.
Año: 1989.
Director: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Woody Allen, Martin Landau, Alan Alda, Anjelica Huston, Mia Farrow, Jerry Orbach, Joanna Gleason, Caroline Aaron, Sam Waterston, Claire Bloom, Jenny Nichols.
Duración: 104 minutos.

Varias historias cruzadas se unen en esta comedia de Woody Allen, que vuelve a presentar una historia de matrimonios, con amor, desamor y un reparto repleto de caras conocidas para dar vida a los personajes del filme.

Allen es Cliff Stern, un realizador de documentales que trabaja haciéndolos pero que nadie le paga por ello porque a nadie le interesan. Un perdedor en toda regla que se entretiene llevando a su sobrina Jenny (Jenny Nichols) al cine y dándole cada día un consejo para la vida. Y es que Cliff no tiene prácticamente relación con su mujer Wendy (Joanna Gleason) que le obliga a aceptar un trabajo de director de un documental sobre su hermano Lester (Alan Alda) al que Cliff no traga.

Mia Farrow y Woody Allen en Delitos y Faltas

Claro que el bueno de Cliff acaba conociendo a una chica de la que cae prendado, Halley Reed (Mia Farrow), y a la que Lester no hace más que tirar los trastos. Una chica que ve el potencial del documental de Cliff y que quiere ayudarle a que se lo produzcan.

Por otro lado, hay una boda, la de la hija de Judah Rosenthal (Martin Landau), al que le surge un serio problema cuando decide dejar a su amante Dolores (Anjelica Huston) y ella amenaza con ir a contarle todo a su mujer Miriam (Claire Bloom). Hablando con su hermano Jack (Jerry Orbach), Judah decide hacer algo de lo que se arrepiente, poner fin a su problema con violencia de por medio.

Su arrepentimiento le llevará a confesarse con el rabino Ben (Sam Waterston), el otro cuñado de Cliff, al que trata de la vista, y al final todos acaban en la boda de la hija donde hay una gran conversación entre Cliff y Judah.

Anjelica Husto y Martin landau en Delitos y Faltas

“Delitos y Faltas” me ha resultado un poco aburrida tal vez por tener demasiada palabrería en alguno de sus pasajes aunque el guión está muy bien escrito. No es de las que más he disfrutado del director, ni mucho menos, pero hace un gran uso del montaje con esas escenas de películas en las que se dice casi lo mismo que en determinadas escenas del filme, así como las del señor del documental de Cliff y todo lo que dice que va muy bien con lo que se nos cuenta.

En realidad podrían ser perfectamente dos historias para dos películas diferentes, o para una separada en dos partes, y de haber sido así, tal vez, la película hubiese sido más redonda.

Se puede ver, de todas formas.