Gru, mi Villano Favorito 2: A vueltas con el bien contra el mal

Poster de Gru 2Título original: Despicable Me.
País: Estados Unidos.
Año: 2013.
Director: Pierre Coffin, Chris Renaud.
Guión: Ken Daurio, Cinco Paul.
Reparto: Steve Carell, Kristen Wiig, Benjamin Bratt, Russell Brand, Miranda Cosgrove, Dana Gaier, Elsie Fisher, Ken Jeong, Steve Coogan, Moises Arias.
Duración: 98 minutos.

Tras convertirse en el padre de Mago, Edith y Agnes, Gru deja de ser un villano y se convierte en fabricante de mermelada aunque no parece que la fórmula del doctor Nefario de un producto rico.

La agente Lucy de la agencia Antivillanos va a buscarle para llevarle a la sede de la misma donde quieren reclutarle. Gru se niega al principio pero acaba cediendo debiendo trabajar con la entusiasmada Lucy con la que no congeniará enseguida.

Gru y Lucy en Gru 2

Su misión: encontrar a un supervillano que con un imán gigante ha robado un líquido con propiedades mutantes. El lugar donde tiene su tapadera parece ser un centro comercial donde Gru cree reconocer a El Macho, un villano que supuestamente murió.

Además de con su caso, Gru tendrá que hacer frente a unos sentimientos que parecen brotar en él así como mantener alejada a Margo de un chico que la encandila y que casualmente es el vástago de quien él piensa que es el malo al que busca.

Minions en Gru 2

“Gru, mi Villano Favorito 2” me ha parecido una película divertida apta para niños y adultos en la que se deja de lado bastante a las tres niñas para centrarse más en la relación de Gru y Lucy y en los minions que llenan muchos minutos de pantalla y copan los créditos finales.

Me ha gustado, sí, pero me quedo con la primera porque lejos de explotar lo que tenían en la primera, la relación de Gru con las niñas y su forma de compaginarla con el trabajo, se han centrado en hacer otra película del bien contra el mal convirtiendo al protagonista en una especia de superhéroe que debe salvar al mundo de un loco que quiere conquistarlo.

Gru, Margo, Edith y Agnes en Gru 2

Tiene muy buenos toques de humor, sí, pero no deja de tener un argumento muy típico.