El Hombre Tranquilo, costumbres irlandesas sobre el amor

Poster de El Hombre Tranquilo

Título original: The Quiet Man.
País: Estados Unidos.
Año: 1952.
Director: John Ford.
Guión: Frank S. Nugent.
Reparto: John Wayne, Maureen O’Hara, Barry Fitzgerald, Victor McLaglen, Ward Bond, Mildred Natwick, Arthur Shields, Eileen Crowe.
Duración: 129 minutos.

Sean Thornton (John Wayne) vuelve al pueblecito irlandés en el que nació después de haber vivido durante casi toda su vida en Pittsburgh, Estados Unidos. No tarda en reconocer a Michaleen Flynn (Barry Fitzgerald), quien recuerda a su familia y a Sean perfectamente, ni tampoco le cuesta mucho quedarse prendado de la pelirroja a la que ve llevando a unas ovejas, Mary Kate Danaher (Maureen O’Hara).

Barry Fitzgerald y John Wayne en El Hombre Tranquilo

La mujer tampoco es que mire con malos ojos a Sean que tampoco tarda demasiado en proponerle su noviazgo. Claro que la pareja encontrará su primer obstáculo en Will (Victor McLaglen), el hermano de ella que de ninguna manera quiere que Thornton se lleve a su hermana.

Ahí entrarán los nuevos amigos de Sean que actuarán para que Will cambie de idea aunque, Sean y Mary Kate acabarán con otro problema: la dote de ella. Aunque, hay que decir que si al principio Sean es muy tranquilo (se explica por qué nunca quiere entrar en peleas), a Mary Kate a cabezota y malhumorada no la gana prácticamente nadie (su hermano sí).

Maureen O'Hara en El Hombre Tranquilo

Vi “El Hombre Tranquilo” hace casi veinte años cuando era una cría y me gustó mucho. La he revisionado porque voy a ir a visitar Cong, el pueblo en el que se rodó el filme, durante mis vacaciones veraniegas pero he de decir que mi recuerdo era mucho mejor que el que me va a quedar ahora. Y es que me ha parecido una película extremadamente larga para lo que acaba contando.

Sí, tiene sus buenos momentos, no falta química (nunca lo hizo) entre Wayne y O’Hara y los secundarios son geniales, pero no sé, no me ha entusiasmado como lo hizo antaño. Y no es porque esas costumbres irlandesas relacionadas con el amor se hayan quedado en un pasado lejano, sino porque incluso por mucho que Mary Kate pretenda ser de armas tomar, al final su carácter se queda en nada.

John Wayne y Victor McLaglen en El Hombre Tranquilo

Algunas películas no soporta bien el paso del tiempo y, tristemente, para mí es lo que le pasa a esta. Que, por cierto, fue nominada para siete Oscar ganando dos de ellos al Mejor Director y al Mejor Color.