La Novia de Chucky: El muñeco diabólico regresa con ayuda

Poster de La Novia de Chucky

Título original: Bride of Chucky.
País: Estados Unidos.
Año: 1998.
Director: Ronny Yu.
Guión: Don Mancini.
Reparto: Jennifer Tilly, Brad Dourif, Katherine Heigl, Nick Costabile, Gordon Michael Woolvett, John Ritter, Alexis Arquette, Lawrence Dane, Janet Kidder, James Gallanders.
Duración: 89 minutos.

Tiffany (Jennifer Tilly) era la novia del estrangulador en serie cuya alma se queda en el muñeco diabólico. Queriendo recuperar a su hombre, Tiffany resucita a Chucky (Brad Dourif) pero este sigue sin querer casarse con ella ni nada. Ella se enfada y le encierra, y él ya tiene excusa para vengarse.

Jennifer Tilly en La Novia de Chucky

Convertida en muñeca, Tiffany ayudará en sus fechorías a Chucky siendo a veces incluso peor que él. Chucky desea recuperar el medallón que llevaba en vida para volver a convertirse en humano y para ello harán que el vecino de Tiffany, Jesse (Nick Stabile) les lleve al cementerio, claro que el no sabe que los muñecos que tiene que transportar tienen vida.

Todo empezará a liarse cuando Jesse vaya a por su novia, Jade (Katherine Heigl), y se fuguen aunque el tío de ella, el jefe de la policía Warren Kincaid (John Ritter) intente impedirlo. No tardarán en sospechar el uno de la otra y tardarán rato en darse cuenta de lo que pasa.

“La Novia de Chucky” rompe por completo con las tres primeras películas de “El Muñeco Diabólico”, las que yo llamo la Trilogía de Andy, poniendo a Tiffany y Chucky como protagonistas absolutos. Aunque tiene algunas pinceladas de humor, este filme está muy lejos de sus predecesores siendo el peor de los cuatro primeros títulos de la saga.

Tiffany, La Novia de Chucky

No dura más de hora y media pero me resulto larga y aburrida en partes. Tal vez porque la pareja Jade-Jesse me importaba un comino o porque la trama es bastante insulsa y no consigue crear ni un ápice de tensión ni siquiera de intriga. Prescindible totalmente.